17 octubre 2019
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Los hermanos ‘Matalaburra’, condenados a 7 años de prisión por saldar una deuda con un navajazo y tener droga y armas en casa

En el juicio ambos reconocieron su autoría

11 oct 2019 / 14:18 H.

La Audiencia Provincial de Salamanca ha condenado a D.M.M. y J.M.M., los hermanos Matalaburra, a un total de siete años de prisión por propinar en mayo de 2017 un navajazo a un vecino de Villamayor “por motivos personales”, como ellos mismos explicaron, y por las drogas y armas encontradas en sus domicilios de Salamanca días después. Se trata de la petición de condena exacta que el fiscal hizo al tribunal al término de la vista oral celebrada el pasado 26 de septiembre, cuando rebajó su petición inicial de 17 años para ambos al tener en cuenta su adición a las drogas y el hecho de haber reconocido su autoría.

En concreto la sentencia condena a J.M.M. como autor de un delito de lesiones causadas con arma a la pena de prisión de dos años; y como autor de un delito contra la salud pública, en la modalidad de drogas que causan grave daño a la salud, a la pena de tres años de prisión. Además, deberá pagar a la víctima herida por arma blanca 1.390 euros.

Por su parte D.M.M. deberá hacer frente a seis meses de prisión por un delito de amenazas no condicionales, otros seis meses por un delito contra la salud pública, y un año de prisión por tenencia de arma de fuego corta. De la misma forma, por defraudación de suministro eléctrico deberá abonar 540 euros y pagar otros 1.932 a la compañía eléctrica. No obstante, contra la sentencia puede presentarse recurso de apelación.

El documento judicial da como hechos probados que sobre las 14.15 horas del día 13 de mayo de 2017, J.M.M. y D.M.M. acudieron en un vehículo Opel Astra de color azul a la calle San Miguel de Villamayor donde localizaron a un vecino del pueblo. Sin estar acreditado el motivo y tras una discusión —aunque el fiscal en su escrito de calificación mencionaba una deuda económica— J.M.M. clavó a la víctiima una navaja en el musco y esto echó a correr, momento en el que D.M.M. efectuó dos disparos en dirección a la que huía, aunque no le alcanzaron. El afectado fue entonces al domicilio de su tía, donde se le hicieron las primeras curas y luego al suyo, pero no fue a ningún centro médico.

Localizado y registrado el vehículo Opel Astra azul, continúa la sentencia, se encontró dentro el permiso de conducir de J.M.M.

El día 22 de ese mes, la Guardia Civil inspeccionó el domicilio de J.M.M., en Pizarrales, donde se ocupó una bolsa con 25,41 gramos de cocaína, otra con 25,13 de heroína, y una tercera con otros 15,29 de heroína, así como 531 comprimidos de trankimazin, entre otros efecto.

En otro registro practicado ese mismo día en la casa de D.M.M., en el barrio de San José, se ocuparon un móvil, una báscula de precisión y una funda para pistola, entre otros efectos, y descubrieron en su trastero una plantación de marihuana con un peso bruto de 372 gramos, para la que contaba con focos y un sistema de ventilación conectada de manera fraudulenta a la acometida eléctrica.

Los agentes intervinieron además en la zona común de los trasteros de esa vivienda, ocultos en el techo, una pistola con siete cartuchos en su cargador, así como una caja de munición de 39 cartuchos, además de un revólver con seis cartuchos en su tambor y ocho gramos de esquejes de marihuana, todo lo cual, considera probado el fiscal, pertenecía a D.M.M., en cuyo vehículo se ocupó además un cartucho y una navaja de grandes dimensiones.

La ‘Operación Golyok’ desarrollada por la Guardia Civil desencadenó el ingreso en prisión provisional de los hermanos J.M.M. y D.M.M., aunque en el momento en el que fueron juzgados en la Audiencia Provincial se encontraban en libertad provisional tras pagar la fianza que les impuso el juez instructor.