20 julio 2019
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El grupo del ‘búnker-fumadero’ de Pizarrales asegura no saber que había cámaras de vigilancia conectadas a su tele

Durante el juicio afirman que las imponentes medidas de seguridad de la casa (3 puertas, barrotes y ventanas metálicas) eran cosa de otros inquilinos

17 jun 2019 / 18:44 H.

La Audiencia Provincial de Salamanca acogió desde primera hora de este lunes el juicio contra el grupo acusado de vender droga en su ‘búnker-fumadero’ de la calle La Moral (Pizarrales), a donde acudían numerosos consumidores a cualquier hora del día pese a estar situado justo enfrente de un colegio. La Fiscalía pide para los cuatro acusados -J.F.M., I.N.C., E.J.C.R. y J.M.M.- una condena conjunta de 19 años de prisión -cinco años para los tres primeros y cuatro para el cuarto- y multa de 1.380,90 euros para cada uno.

En el juicio, que a mediodía quedó visto para sentencia, los cuatro se limitaron a decir que la droga y efectos hallados en la casa y el garaje les pertenecían como toxicómanos que son, que para nada se dedican al tráfico de drogas y respecto a las fuertes medidas de seguridad en la vivienda -tres puertas, barrotes, ventanas metálicas, etc- alegaron que estaban ya en la casa cuando la alquilaron. Por último, de las cámaras de vigilancia situadas en la casa y que estaban conectadas con cables a su televisor, dijeron que no sabían siquiera que existían.

El primero en declarar fue J.F.M., el hombre que tenía arrendada la vivienda y que cuenta con cinco condenas anteriores -una por tráfico de drogas-. Sobre las medidas de seguridad de la casa y las cámaras conectadas a su televisor dijo que no sabía nada y que desconocía que hubieras las cámaras: “Eso, los que tuvieran la casa antes”, respondió a la fiscal y explicó que él se dedica a hacer “chaperones de carpintería” con su suegro y su pareja trabaja en casas.

Su pareja, I.N.C., que fue condenada en la mima causa -la de las plantas de marihuana-, alegó que ella “casi nunca estaba en casa” y que la droga y las pastillas eran de su pareja.

J.M.M. y E.J.C.R. declararon en la misma línea. Ambos reconocieron que dormían en el garaje porque hacía frío, que todas las pipas que en el mismo se encontraron les pertenecían y que tampoco saben nada de las cámaras.