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Catedral Nueva de Salamanca y la Torre del Gallo en una foto de archivo
La Catedral Nueva de Salamanca, protagonista de un codiciado billete de 500 pesetas de 1936

La Catedral Nueva de Salamanca, protagonista de un codiciado billete de 500 pesetas de 1936

Este lunes se celebra el 511 aniversario del seo 'superviviente' más grande de España

Lunes, 13 de mayo 2024, 12:58

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Salamanca es una ciudad que tiene el privilegio de contar con uno de los patrimonios arquitectónicos más vastos de España, condición por la que se le concedió el título de Ciudad Patrimonio de la UNESCO en 1988 por su valor universal excepcional.

Uno de los monumentos de dicho patrimonio celebra nada y nada menos que su 511 cumpleaños este lunes 13 de mayo. Se trata de la Catedral Nueva de Salamanca, también conocida como la Catedral de la Asunción de la Virgen, un imponente edificio que protagoniza y lidera el 'skyline' de la ciudad.

Aunque no es el único lugar en el que la Catedral tiene protagonismo, ya que diversos coleccionistas se han hecho eco de un billete de 500 pesetas de 1936 donde podemos observar este imponente monumento por el que llegan a pedir hasta 1.200 euros.

El billete de 500 pesetas donde podemos ver la Catedral Nueva
El billete de 500 pesetas donde podemos ver la Catedral Nueva Lamas Bolaño

Aquella fecha supuso un momento clave en la ciudad y en toda España, ya que fue aquí donde se proclamó el estallido de la Guerra Civil, el 17 de julio de ese año, y también donde Unamuno pronunció sus famosas palabras «Venceréis pero no convenceréis».

Este templo es un verdadero 'rascacielos medieval', ya que con sus 110 metros de altura se erige como la catedral más alta de España, superando en altura a emblemáticos edificios de siglo XX como el Edificio de Telefónica, con 89 metros, en la Gran Vía de Madrid, o empatando con otros como el Edificio Colón, en Barcelona.

Las razones por las que este edificio religioso es tan alto son, en primer lugar, porque está construido sobre los cimientos de un edificio anterior, la Torre Mocha de la Catedral Vieja, uno de los principales enclaves defensivos de la Edad Media, y primera parte del 'Jeronimus', un recorrido en ascenso a través de estas dos torres de la Catedral conectadas entre sí.

En segundo lugar, en los siglos XV y XVI la ciudad de Salamanca daba comienzo a una época de esplendor gracias en gran parte a su excelente relación con los Reyes Católicos, siendo un apoyo clave para la monarca castellana en la guerra civil por la sucesión al trono que mantuvo contra Juana la Beltraneja.

Durante momentos críticos del conflicto, Salamanca sirvió como refugio seguro para Isabel la Católica y su séquito, y la Universidad de Salamanca, también brindó apoyo intelectual y diplomático, siendo también el centro de estudios de su hijo Juan.

Esta es una de las razones por las que Salamanca gozó de los favores de los Reyes Católicos, siendo bajo el reinado de Fernando, en 1513 concretamente, cuando empezó a construirse esta catedral para dar cobijo a los fieles de una ciudad en auge cuya Catedral Vieja se había quedado pequeña y obsoleta.

ALTA, TORCIDA Y SUPERVIVIENTE

Debido a sus dimensiones, la construcción del edificio se demoró por más de dos siglos, siendo terminado en 1733, aunque el terremoto de Lisboa de 1755 casi consigue derrumbarlo, tan sólo 22 años después del fin de su construcción.

La peor parte se la llevó la Torre de las Campanas, que se agrietó y quedó inclinada de por vida. El maestro de obras Juan de Sagarbinaga, los arquitectos Francisco Moradillo y Ventura Rodríguez, y los eclesiásticos, Padre Pontones y Fray Antonio Manzanares, coincidían en que había que derribar la torre, de hecho, el citado Ventura Rodríguez, propuso la construcción de dos nuevas torres en su lugar.

Por suerte para la supervivencia de nuestra amada torre, el ingeniero francés Baltasar Devretón diseñó el refuerzo tan característico de la parte inferior, cuya construcción quedó al cargo de Jerónimo García de Quiñones y Manuel de los Ríos, que terminaron las obras en 1771.

Como parte también de las restauraciones y reformas posteriores, la Catedral Nueva es única en el mundo por los símbolos de su fachada oeste, en la que encontramos sorprendentemente un astronauta y un demonio comiéndose un helado.

El motivo de estos peculiares detalles es que en 1992, durante la celebración de la exposición Las Edades del Hombre, se tomó la decisión de restaurar la puerta que estaba en un estado de deterioro significativo.

Como generalmente se suelen colocar elementos representativos de la época, el cantero Miguel Romero decidió labrar un astronauta en la parte baja izquierda de la portada, y el característico demonio comiéndose el helado.

Estas son algunas de las razones por las que este templo es considerado un monumento 'superviviente', excepcional y colosal de la ciudad de Salamanca.

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