29 marzo 2020
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Psicosis

25 feb 2020 / 03:00 H.

Lo del coronavirus parecía una tontería. Cosas de chinos. Y punto. Pero resulta que, de pronto, ha viajado en clase bussiness y se ha plantado en la mismísima Italia de los carnavales y las pasarelas, y ha obligado a desfilar solo al mismísimo Armani. Y claro, Italia es el país hermano, donde más nos reconocemos los españoles, esa tierra de sol y mediterráneo donde hasta la dieta se parece a la nuestra y el aceite tiene el mismo brillo (cómo para no tenerlo, si casi siempre es el nuestro, aunque embotellado por los italianos) ... Así que el miedo empieza a calarnos a nosotros también. Ayer mismo, en una barbacoa informal, el tema principal eran las mascarillas, el lavado de manos y la necesidad de hacer acopio de provisiones porque “cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar”. Bromas aparte, por poco asesino que haya resultado este virus, por más que se diga que andan a punto de sacar la vacuna y que, incluso sin ella, mata menos que la gripe, lo cierto es que su expansión está resultando tan escandalosa y las medidas tan sin parangón, que empezamos a pensar que nos ocultan algo. Y no solo los chino, pero parece que eso lo teníamos asumidos –víctimas, contagiados etc.- sino nuestros propios gobiernos y autoridades que no acaban de explicarnos bien el riesgo de todo esto. Mientras las bolsas caen aquí y allá y los contagios acrecientan no solo la psicosis sino también el racismo somos muchos los que nos preguntamos cómo sigue el cuento. Porque, a menos que se encuentre un antídoto rápido -y ya se sabe que casi no los hay para los virus- parece que este mal sobrevenido se seguirá multiplicando a una velocidad difícilmente controlable. El problema, como siempre, no está en Italia, por muy cerca que esté, sino en los países donde el control es casi imposible. Véase la propia China, por la cantidad de población y la falta de transparencia, o Corea del Sur o Irán, que siguen sus pasos en lo que al oscurantismo se refiere. Así las cosas, mientras escribo, las últimas noticias sobre este problema no me procuran ninguna paz. Las informaciones alertan sobre una posible pandemia que motiva la alarma internacional tras una quinta víctima que aumenta la cifra de muertos en Italia, mientras la Unión Europea toma medidas. Pero ¿qué medidas son esas? ¿Cómo hay que actuar contra ese virus, más allá de intentar cerrarle el paso con medidas de higiene o mascarillas? Hay algo que se me escapa en este asunto. Si este virus es menos contagioso que la gripe y mata menos ¿por qué estamos tan preocupados? ¿Qué es lo que no sabemos? Es verdad que la psicosis empieza a hacer mella en todos, pero tal vez es debido a que nadie nos explica como corresponde, algo tan sencillo como cuál es la urgencia de frenar este virus en concreto, cuando hay miles pululando por el mundo y algunos, como el de la gripe, se supone que infectan y matan más...