14 diciembre 2019
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País de locos

04 dic 2019 / 03:00 H.
Alberto Estella
El farol

España es un país de místicos, genios, conquistadores, donantes, héroes... Pero también padece una tropa de locos, soberbios, corruptos, chulos, himplados, insolidarios... Ayer en el Congreso de los Diputados solo vimos de este segundo grupo. En el templo de las leyes, gentes de veinte tribus, saltándoselas antes de tomar posesión de sus escaños. Vinieron para dar el numerito en televisión, que vieran sus feligreses lo valentones que son en la Corte, la capital del Estado español del que abjuran, para tocar la destemplada campana de su aldeana espadaña —no de España—, la “República vasca”, la “República catalana”, Teruel... haciendo una versión a la española de la URSS.

Menudean los disfraces. Al diputado Zamarrón le va el protagonismo, cultivando su barba de chivo para recordar a Valle Inclán y aprovechando ser el anciano del lugar, para largar su lenguaje decimonónico y confuso, gracietas inoportunas, y con ese estúpido aire patriarcal, pedir perdón al pueblo, en nombre propio (solo para conceder un vulgar descanso de cinco minutos profirió, muy ocurrente, siete u ocho frases, para los taquígrafos y para la historia). Seguramente cuando llegara a Burgos sus nietos le jalearían, ¡muy bien abuelito!... Pero el histrión socialista se tragó la camiseta de la joven secretaria de Esquerra, con la palabra independencia de pitón a pitón, formada con tres banderas separatistas (vasca, catalana y gallega), y pasando lista —pasándose de lista—, de los políticos presos. No por sus ideas, sino por atentar gravemente contra el Estado, en cuyo Parlamento se iba a jurar o prometer el acatamiento a la Constitución. Sí, sí... Como se preveía, cada cual prometió por lo que le salió del moño, y la presidenta se tragó sin titubeos la farsa, el desacatamiento de la Carta Magna, que derribarán. Esa morisma, traída alevosamente por el nuevo conde don Julián —Sánchez—, acabará pronto con este reino llamado España.

Me pregunto qué pensará del espectáculo el pueblo soberano. Y de sus electos como Ábalos, portavoz del PSOE, acusado de prevaricar; Borrás, la amazona del separatismo, investigada por partir una concesión a un amiguete en 18 contratitos; el ya ex presidente del Senado, apartado por plagios reiterados... Como dicen en mi pueblo, ¡hay que joderse! Y ojo que falta la llegada triunfal de “Vinagreta”. País de locos. Y sin psiquiatra.