21 enero 2020
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Estúpido e idiota

11 dic 2019 / 03:00 H.
Alberto Estella
El farol

Si hiciéramos caso de lo más granado de la progresía española, Javier Bardem y el Gran Wyoming, el alcalde de Madrid sería un estúpido y un idiota. Sin embargo con tan solo 23 años, Martínez Almeida sacó adelante una oposición muy dura, Abogado del Estado; ha logrado la Alcaldía nada menos que de la capital del Reino; se la levantó a la izquierdorra, y a la abuelita roja Carmena, más falsa que una mula; y por si fuera poco, con el concurso de Ciudadanos y Vox, lo está haciendo estupendamente. Demasiado para lo que pueden soportar los progres, para quienes todos los que no piensan como ellos son imbéciles y unos fachas imperdonables. Más pecados del buen alcalde madrileño: viene de familia “bien”, estudió en un colegio del Opus y es del PP. Demasiadas culpas. Los currículos de quienes negocian el Gobierno de España -Rufián y Lastra-, digamos piadosamente que son menos brillantes que el de Almeida.

Me sorprenden los cientos de programas que lleva Wyoming, en la Sexta y en tirantes, dedicados a sacudir a la derecha, mofándose de sus líderes. Es un payaso sectario y reiterativo, pero eso le ha permitido acumular dieciséis inmuebles en Madrid. Y me asombra que a la hora de elegir un progre climático, que ensucie bien la Cumbre, aparezca Javier (Encinas) Bardem, ático de superlujo en la Castellana, mansión en Bahamas, coche de altísima gama, zocato, defraudador de Hacienda en 25 milloncejos de pesetas ... e improperios constantes para la derecha en su no párvula boca. Ha salido un garañón, algo más chico que su padre, un José Carlos Encinas con ganado en Guijuelo de 1,90 de estatura y 9 arrobas, pero con rostro acarnerado, nariz aplastada -ñato dicen en mi pueblo-, ojos de besugo y la agresividad de mamá Bardem. Doña Pilar no se llevó por delante al progenitor porque la pistola con que le disparó -“era imposible fallar a esa distancia”, cuenta en sus memorias-, estaba descargada. Luego, esta virginal actriz se dedicó afanosamente a amargarle la vida a su colega María Luisa Ponte, trajinándose al marido y excelente actor Agustín González.

El centro derecha tiene mucha gente como Almeida. Eso no lo soportan gentuza como Wyoming y los Bardem. Tan “listos”, tan farsantes.