19 marzo 2019
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Los extranjeros, salvación para una provincia con pocos nacimientos y mucha emigración

Salamanca pierde 873 habitantes de enero a junio

14 dic 2018 / 10:13 H.

El balance del primer semestre desde el punto de vista poblacional no fue bueno, pero sí es menos negativo que en anteriores ocasiones. Una valoración asentada en la llegada de extranjeros a Salamanca, que han permitido reducir el impacto de la falta de nacimientos y la marcha de salmantinos a otras provincias.

El estudio del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestra que de enero a junio la provincia perdió 873 habitantes, por lo que la población cayó hasta los 332.776. La evolución muestra una desaceleración en comparación con el ritmo descendente que la provincia registraba en periodos anteriores, una tendencia a la baja que comenzó en 2009 y que se aceleró a partir de mediados de 2010.

Las cifras conocidas ahora completan un panorama que el INE empezó a ofrecer a principios de semana. Entonces supimos que Salamanca había registrado poco más de un millar de nacimientos en la primera mitad de 2018, mientras que la cifra de defunciones era el doble. Ayer, el organismo público anunció los datos de las migraciones, un balance que sí favorece a la provincia. Después de unos años en los que la crisis había desincentivado la llegada de ciudadanos de otros países, la mejoría económica ha revertido la situación. En el primer semestre han aterrizado 1.026 personas desde el extranjero, de los 142 eran españoles y el resto foráneos. Son más que en el mismo periodo de 2017 y, sobre todo, más que los salmantinos que deciden abandonar el país, que fueron 568 de enero a junio.

El saldo positivo con el extranjero ha compensado el balance negativo de las migraciones interiores. En el primer semestre 1.935 salmantinos emigraron a otras provincias del país, mientras que a Salamanca solo llegaron 1.649.



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