22 julio 2019
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Seis años de prisión para el camarero salmantino que agredió sexualmente a una joven en una pensión

La Audiencia Provincial ha tenido en cuenta la credibilidad de las declaraciones de la víctima, que se negó a mantener relaciones con el joven

17 may 2019 / 11:19 H.

La Audiencia Provincial de Salamanca ha condenado a un joven, de iniciales M.C.M., a 6 años de prisión por un delito de agresión sexual contra una chica en la habitación de una pensión de la capital, después de haber pasado con ella una noche de fiesta.

Según fuentes consultadas por este periódico, uno de los tres magistrados emitió un voto particular en el que manifestaba que no estaba de acuerdo con la condena. Los otros dos han tenido en cuenta la credibilidad de la víctima y sus declaraciones firmes y sin contradicciones.

Los hechos, juzgados el pasado 21 de marzo, ocurrieron sobre las 2 de la madrugada del 5 de junio de 2017. La víctima, que estaba estudiando en la biblioteca de la calle Libreros, decidió ir a ver a un chico con el que había mantenido conversaciones a través de las redes sociales un par de semanas antes y que hasta entonces no conocía en persona. Su amigo virtual era el acusado, un joven sin antecedentes penales que trabajaba como camarero en un local de copas del centro.

Estuvo con él hasta que, sobre las 03.30 horas, cerraron el establecimiento, de manera que los dos se fueron hacia la Plaza Mayor, compraron tabaco y una cerveza y más tarde decidieron ir a una pensión donde también trabajaba el acusado. Una vez allí, fueron a una de las habitaciones que estaba libre y el acusado salió un momento a la terraza a fumar un cigarro. Acto seguido se tumbó en la cama y se descalzó, mientras que la chica se quedó sentada en la misma descalzándose también.

En un momento dado, el acusado quiso tener relaciones sexuales con la joven y la besó en los labios, poniéndola a continuación encima de él. Como no quería tener este tipo de relación con él, la chica le dijo que parara. Lejos de ello, el acusado la agarró de las manos y le quitó el cinturón. Ella se lo volvió a poner y él se lo volvió a quitar. Siguiendo en su actitud de mantener la relación sexual pese a la oposición de la joven que le insistía en que parara, señaló el Ministerio Fiscal, volvió a agarrarla de las manos, la desvistió por la parte de debajo y la penetró vaginalmente primero por delante y acto seguido por detrás.

Una vez eyaculó, la chica fue al baño donde estuvo llorando y luego abandonaron la pensión, siguiendo el acusado a la chica y, al ver unos coches patrulla que pasaron por delante, M.C.M. le pidió que no le denunciara porque entonces tendría que pasar la noche en los calabozos.

En ese momento, la joven no denunció, pero sí lo hizo en comparecencia ante la Policía a las 01.48 horas del 8 de junio -tres días después-.