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Calle El Greco.
'El Marcial': el historial que le llevó al destierro, a subirse a una valla con alambre de espino y otra vez a prisión

'El Marcial': el historial que le llevó al destierro, a subirse a una valla con alambre de espino y otra vez a prisión

El maltratador fue condenado en junio por encerrar a su pareja en casa y quitarle la llave para que no saliera. Ocurrió en Nochebuena y fue detenido también tras una persecución por las alturas, al huir por los tejados de El Greco

M. C.

SALAMANCA

Miércoles, 22 de mayo 2024, 12:13

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M.A.B.B., el maltratador conocido como 'El Marcial' que fue detenido este martes de madrugada después de dos horas encaramado a una valla con alambre de espino a donde se subió huyendo de la policía, protagonizó otro rocambolesco suceso la pasada Nochebuena, al huir por los tejados de la calle El Greco (Garrido) tras reñir con su pareja en el domicilio de esta, quitarle las llaves para que no pudiera irse y salir escopetado por los tejados al llegar la Policía creyendo erróneamente que estaba quebrantando la orden de alejamiento que se le había impuesto con respecto ala mujer, cuando en realidad ya la había cumplido.

En el juicio que se celebró tres días después de su arresto, el sujeto aceptó la pena acordada por las partes, un año y medio de prisión por delitos de coacciones y atentado, aunque lo hizo entre lágrimas porque, aseguró: «Es ella la que me busca».

Tal y como informó entonces LA GACETA, el maltratador llegó al juicio desde la cárcel de Topas a la sala de vistas llorando y con dos cartas en la mano de su al menos por aquel entonces pareja con el objetivo de convencer a la magistrada de que él es buena persona y que es ella, su expareja, la que le busca a él continuamente, que aunque sea ella la que se le acerque es él el que acaba incumpliendo -en referencia a la orden de alejamiento que se le impuso en su momento-.

'El Marcial' aceptó finalmente una pena de seis meses de prisión por un delito de coacciones, un año por el delito de atentado a la autoridad y 180 euros de multa por cada uno de los tres delitos de lesiones de los que se le acusaba. Además, de la indemnización a los agentes que resultaron lesionados en 301 euros a uno, 430 a otro y 360 al tercero, así como a las compañías de seguros de las comunidades de vecinos afectadas. Eso sí, en la pena de prisión se le descontaría el tiempo que llevaba ya cumplido en situación de prisión provisional, casi seis meses, señalaron fuentes del caso.

A día de hoy se encontraba en libertad aunque con una orden judicial que le impedía su permanencia en Salamanca, donde de nuevo ha vuelto a ser arrestado y tras pasar a disposición judicial ha ingresado en el centro penitenciario de Topas.

Durante el rocambolesco suceso, y de la misma manera que ha hecho este martes, al llegar una patrulla de la Policía Nacional alertada por una llamada de la víctima, huyó para evitar que los agentes le detuvieran, en su creencia de que seguía en vigor la medida de alejamiento. En su huida, accedió al tejado de un edificio próximo, provocando numerosos daños en las tejas, y de allí pasó a la terraza de otro, donde fracturó una ventana, para, luego, descolgarse hasta un pequeño ventanuco de otro bloque a través del que, tras romper el cristal, accedió al cuarto de máquinas del ascensor. Fue localizado allí por los policías y, con un trozo de cristal en la mano, amenazó a los agentes diciéndoles: «Os rajo«. Mostrando gran agresividad, los agentes tuvieron que sacarlo a la fuerza, resultando lesionados dos de ellos.

012: Teléfono de información a la mujer Castilla y Leon

 

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