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LA GACETA celebra con brillo y virtuosismo musical su centenario

El público disfrutó en el CAEM del concierto de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León | El dúo de piano Víctor y Luis del Valle puso rigor, pasión y maestría

Miércoles, 30 de noviembre 2022, 23:02

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El Centro de las Artes Escénicas y de la Música (CAEM) vivió este miércoles una memorable velada musical. La Orquesta Sinfónica de Castilla y León (OSCYL) retornaba a la que un día fue una de sus sedes satélite y volvió a dejar magisterio de su buen hacer y de su gran impronta interpretativa, que, sumado al virtuosismo que despliegan en cada uno de sus conciertos los hermanos Víctor y Luis del Valle, al piano y en calidad de solistas, convirtieron el concierto del centenario de LA GACETA en un deleite para la vista y, sobre todo, para el oído, cargado de brillantez, técnica, solvencia y cierta dosis de desparpajo.

Abrió la velada el dúo de piano, arropado por la OSCYL, con el concierto para dos pianos y orquesta en Re Menor de Poulenc, un compositor y pianista francés de la primera mitad del siglo XX nada fácil de interpretar, pero que en las cuatro manos de los hermanos Del Valle sonó a las mil maravillas. “Siempre elegimos el repertorio que nos apasiona profundamente”, comentan Víctor y Luis, conscientes de que este autor, tal vez no tan conocido por el gran público, está entre sus preferidos. Todo un hallazgo, sin duda.

Y con el público ya entregado, el dúo malagueño junto a la Sinfónica de Castilla y León no querían dejar escapar el éxito en esta presentación en Salamanca y ofrecieron ante un abarrotado auditorio ni más ni menos que el concierto para dos pianos y orquesta número 10 de Mozart, el gran clásico entre los clásicos. Todo un atrevimiento, pero también un acierto, ya que la interpretación fue magistral, tal y como lo reconoció el público con sus aplausos. Y no es para menos, los hermanos Del Valle destacan por mezclar en sus interpretaciones el rigor, la pasión y la maestría técnica. Una combinación de éxito.

Y ya solo quedaba la guinda a este pastel musical ofrecido como conmemoración del centenario de LA GACETA. Y si ya habían sonado un contemporáneo, con algún que otro tinte dadaísta como Poulenc, y un clásico del genio y brillantez de Mozart, qué mejor que finalizar la actuación con uno de los románticos por antonomasia: Mendelssohn, del que sonó la Sinfonía número 3 en La Menor, también conocida como “Escocesa”, un tema con el que la Orquesta Sinfónica de Castilla y León parece estar muy familiarizado, como lo está también el director elegido para la ocasión, Pablo González, asturiano de nacimiento y uno de los directores más versátiles y apasionados de su generación, y un músico que sobre el atril y con la batuta en la mano logra transmitir gran inspiración, serenidad y autenticidad tanto a intérpretes como a público en general. Así lo demostró este miércoles en Salamanca.

En definitiva, un concierto magistral con unos protagonistas que por algo están considerados como grandes referentes de la música clásica del momento. La Orquesta Sinfónica de Castilla y León puede presumir, después de tres décadas de andadura, de ser una de las más prestigiosas instituciones sinfónicas del panorama nacional, al tiempo que el Dúo del Valle, integrado por los pianistas Víctor y Luis del Valle, es una de las parejas artísticas más asentadas de España y una de las más sobresalientes de Europa.

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