24 octubre 2021
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Fraude a Hacienda del directivo de una de las empresas que construyeron el nuevo Hospital de Salamanca

La Audiencia de Castellón establece que, junto a otras tres personas, contrataba trabajos fantasma a empresas de su familia con el objetivo de defraudar al fisco

05 sep 2021 / 09:35 H.
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La construcción de nuevo Hospital de Salamanca se ha visto salpicada por una trama de empresas que facturaban servicios no realizados y tampoco declarados a Hacienda, motivo por el que ha sido descubierta tras una inspección tributaria al ‘cerebro’ del caso.

El diario castelloninformacion recoge la sentencia en la que se condena —en primera instancia— a cuatro personas y tres empresas por operaciones ilegales realizadas en Salamanca y Antequera. La Audiencia Provincial de Castellón, por protección de datos, intenta mantener el anonimato de los condenados, aunque se refiere al ‘cerebro’ de la operación como José Carlos, y a su pareja -también involucrada-, como Ofelia.

El caso que afecta al Hospital de Salamanca se remonta al año 2012, cuando la adjudicataria de las obras era una UTE (Unión Temporal de Empresas) integrada por FCC, PAS y Teconsa. Precisamente esta última -Teconsa- es la empresa de la que el ‘cerebro’ de la trama era apoderado mancomunado.

La sentencia recoge que el 1 de febrero de 2012, la UTE que se encargaba de las obras del Hospital -participada por Teconsa, de la que el ‘cerebro’ era apoderado- resolvió unilateralmente el contrato que mantenía con ‘T’Knicos Arquitectura y Ambiente’ por un supuesto incumplimiento de las condiciones. Tras una reclamación judicial hubo que indemnizar a dicha empresa con 1.150.000 euros más IVA porque se demostró que no existía ningún incumplimiento de contrato y que el ‘despido’ respondía a otras intenciones.

Tan solo un día después de resolver este contrato, la UTE en la que participa el ‘cerebro’ contrató a ‘KYZ Profesionales’ -representada por otro de los acusados- y a ‘Ópalo Interiores’, de la que el ‘cerebro’ (José Carlos) y su pareja (Ofelia) eran los propietarios.

Lo que destapa la investigación de la Agencia Tributaria es que Ópalo es una pequeña tienda de muebles y decoración de Soria, por lo que no tiene capacidad profesional ni recursos humanos suficientes para responsabilizarse de un proyecto tan grande como el Hospital de Salamanca. Además, se les encargaba estudiar el estado de los edificios, cuando ya estaba previsto que fueran demolidos.

Como Ópalo carecía de medios, simuló subcontratar a un supuesto especialista que no era otro que el propio ‘cerebro’: propietario en un 51% de la empresa.

La tienda de muebles de Soria, según el juzgado, emitió dos facturas por valor de 577.710 euros y por unos servicios que el magistrado considera simulados.

El tribunal habla de trabajos no realizados y facturas falsas. Lo decide así porque existía un régimen de incompatibilidades que impedían que uno de los gerentes de la UTE pudiera contratarse a sí mismo, ni a sus empresas.

Llama la atención que las facturas se cobraron incluso antes de que se emitieran y que el precio del servicio era totalmente desorbitado en relación con los presuntos servicios contratados.

Además, de haber sido un contrato real, el ‘cerebro’ tendría que haber acudido a Salamanca “para realizar catas, excavaciones, demoliciones, etc” y sin embargo durante ese verano se encontraba de viaje en Latinoamérica.

Por todo esto la Audiencia condena al principal acusado a tres años de prisión y una multa del triple de la cuota defraudada.

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