06 agosto 2020
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El lado más que positivo de la suspensión de los ensayos contra la Covid en Salamanca: “Esperemos que el stand by dure mucho”

“Por el momento los estudios quedan pausados y esperemos que el ‘momento’ dure”, afirman desde el IBSAL

05 jul 2020 / 12:18 H.

Han sido cerca de 1.600 los pacientes ingresados en el Hospital de Salamanca durante la pandemia (1.258 altas y 371 fallecidos, junto a los 6 enfermos que todavía están ingresados). Material más que suficiente para poder poner en marcha múltiples ensayos clínicos de futuros fármacos, pero ese banco de pruebas se ha esfumado. Solo hay seis enfermos COVID en el Hospital Clínico, por lo que resulta imposible seguir investigando sobre la eficacia de futuros medicamentos. José Ángel Martín Oterino confirma que hay otros nueve ensayos operativos -al margen del Remdesivir- que se gestionan, principalmente, a través del Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL).

El director científico del IBSAL, Rogelio González Sarmiento, confirmaba que “todos los ensayos están en stand by” porque no surgen nuevos pacientes a los que poder reclutar para el ensayo y, a la vez, avanzar en la creación de fármacos antes de que llegue la hipotética segunda ola. Una situación que invita a una doble lectura: la investigación no puede avanzar, pero es gracias a que los enfermos no son lo suficientemente graves como para acabar en un hospital. “Así es, por el momento todos los ensayos están en pausa y esperemos que ese ‘momento’ dure mucho”, reconoce González Sarmiento.

Otros ensayos del IBSAL también se han frenado durante las últimas semanas, pero no la falta de enfermos, sino porque sobre la marcha se ha comprobado que el producto testado no ofrecía las virtudes que se esperaban.

Así, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios suspendió hace alguna semanas los estudios del uso del fármaco contra la malaria hidroxicloroquina en pacientes con coronavirus. La recomendación llegó después de que dos investigaciones la Organización Mundial de la Salud y del Reino Unido concluyeran que el fármaco no suponía ningún beneficio para los pacientes. El grupo del Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL), ya había decidido un mes antes paralizar la parte de su proyecto “Solidarity” centrada en este compuesto.