19 septiembre 2020
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De la escopeta de perdigones al inhibidor. Así es la lucha de Matacán contra los drones

La base aérea ha sido elegida por Defensa para probar nuevos sistemas que neutralicen estos peligrosos aparatos en su espacio aéreo

09 ago 2020 / 13:45 H.

La tecnología avanza más rápido que los sistemas de seguridad y la proliferación del uso de drones ha puesto de manifiesto la ausencia de protección aérea que existe en aeropuertos civiles, bases militares y edificios institucionales. Pese a la prohibición de sobrevolar estas áreas, en Salamanca, por ejemplo, ya se han registrado en lo que va de año una serie de incidentes con drones que sobrevolaron el aeropuerto y base de Matacán, sin que se localizara a los culpables y, por suerte, sin lamentar daños personales ni materiales.

Defensa ya ha puesto en marcha el “proyecto Condor” para probar sistemas que las empresas ofrezcan al Ministerio para neutralizar aeronaves tripuladas remotamente y ver cuál es el más adecuado para cada lugar, ya que no es lo mismo derribar un dron en una base militar en una zona deshabitada de Irak, en un estadio o en el Congreso de los Diputados. Se trata de una labor “contrarreloj”, ya que la amenaza va a más.

La Base Aérea de Matacán en Salamanca, debido a la presencia de los profesionales expertos en drones de la Escuela militar de UAS, es una de las elegidas por Defensa donde se probarán algunos de estos sistemas denominados “Counter UAS”, capaces de detectar, clasificar, localizar y neutralizar drones para evitar actividades ilícitas dentro de un perímetro de seguridad, garantizando el bienestar de infraestructuras críticas y de la población. Se espera además que el Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (EADA) de Zaragoza realice dichas pruebas en Matacán, según avanza el comandante Luis Sandoval, jefe de la Escuela militar de UAS.

Por el momento, la base de Matacán revisó el pasado febrero su protocolo de actuación en caso de avistamiento de dron en el área restringida. En caso de que el aparato sobrevuele la zona “roja” de las pistas de aterrizaje, despegue y de entrenamiento se establece “riesgo muy elevado” y la torre de control procede a cancelar todo el tráfico aéreo y a llamar a la Guardia Civil para que busque y detenga a los operadores del dron fuera del recinto militar. El tráfico aéreo no se restablece hasta que no transcurren dos horas del último avistamiento del dron (ya que no suelen tener más de esa autonomía) y después se pide máxima precaución a los aviones que vuelvan a despegar, según relata el brigada Nicolás, supervisor de la torre de control de Matacán. En caso de que sea necesario que un avión de emergencia, como el apagafuegos o un helicóptero sanitario, tenga que despegar en un momento de “riesgo muy elevado” es el Mando Aéreo de Combate de Madrid quien tomaría la decisión de dejarles salir del aeropuerto o no. Si el dron está algo más alejado visualmente de las pistas, el riesgo baja a “moderado” o a “menor”.

La mayoría de personas que sobrevuelan con su dron una zona prohibida lo hacen inconscientemente, no para hacer daño, sino para curiosear o hacer una foto. Sin embargo, el peligro en un impacto de un dron con un avión es muy alto para la integridad de la aeronave y de las personas que van a bordo”, advierte el comandante Sandoval, que detalla que los nuevos drones que se venden en el mercado ya cuentan con un sistema de GPS que impide a la aeronave volar en zonas prohibidas publicadas por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea. Sin embargo aquellos aparatos más antiguos, de fabricación casera o modificados son los que aún pueden sobrevolar estas zonas. En este sentido, Europa ya trabaja para regular la venta de drones y que incluyan todos este GEO System, además de legislación del país para volar los aparatos.

Escopetas de perdigones, único sistema hasta ahora

Derribar drones mediante escopetas de perdigones. Es el único sistema que se dispone por el momento para derribar drones. Un método que en la Base de Matacán no se ha llegado a utilizar, ya que el protocolo opta por cancelar el tráfico aéreo en caso de dron, algo que no afecta demasiado al ser vuelos de escuelas, privada y militar, principalmente. "Es muy difícil dar a un dron con el armamento, ya que son muy pequeños y se mueven rápido", reconoce el comandante Sandoval

Cómo derribar un dron: romperlo o inhibirlo

Para neutralizar un dron hay dos sistemas. Romperlo con algo que se lance, pero debe ser en zonas despejadas ya que en una zona habitada es inviable. La otra opción, que es en la que trabaja Defensa, es en inhibirlo, afectando al espectro electromagnético. Es decir, anulando el GPS (pero el piloto podría seguir volándolo en manual), anulando la señal de control que comunica el mando con el sistema (pero el dron vuelve automáticamente al lugar desde donde ha despegado), o ambos. Lo más eficaz es inhibir tanto GPS como señal de control, ya que el dron "se vuelve loco" y que las fuerzas de seguridad pasen a controlar el dron.

Uno de los sistemas que se podría probar en Matacán incluye una base de datos de todos los drones de la marca DJI, líder en la fabricación mundial, y unos receptores que emitan señales electromagnéticas. Así se podrían localizar a los modelos de esa marca. No obstante lo complicado es conseguir inhibir, es decir emitiendo señal con más potencia que el dron, pero sin afectar a otras frecuencias de aeropuertos o de fuerzas de seguridad.

Incidentes en Matacán

Del 13 al 20 de febrero y del 7 al 10 de marzo se avistaron hasta siete drones que parece que podían ser "caseros" por su largo alcance ya que volaban hasta Ávila y tenían una capacidad de vuelo muy superior a la de fábrica. El 14 de julio, una vez pasado el estado de alarma, se volvió a detectar otro dron sobre la base.