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Una joven del instituto acompaña a una residente durante los encuentros para las actividades. S. DORADO
La inesperada amistad que traspasa generaciones: «¿Cuándo volvéis?»

La inesperada amistad que traspasa generaciones: «¿Cuándo volvéis?»

El centro educativo «Campo Charro» de La Fuente de San Esteban ha crecido en principios y conciencia social hasta llegar a un voluntariado con los mayores

S. Dorado

La Fuente de San Esteban

Lunes, 27 de mayo 2024, 18:03

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El proyecto «Escuelas Saludables» ha trascendido mucho más de lo esperado en el Instituto de Educación Secundaria «Campo Charro», en La Fuente de San Esteban. El proceso ha sido tan transformador que ha logrado unir a dos generaciones radicalmente opuestas.

Todo comenzó cuando este instituto fue seleccionado por la Junta de Castilla y León para emprender dicho proyecto de innovación educativa, del cual tomó las riendas Jaime Gutiérrez Macías, profesor de Educación Física del centro y secretario del IES «Campo Charro».

Como coordinador de «Escuelas Saludables», se puso al frente, con el respaldo de todo un equipo, de las seis áreas de actuación que engloba este programa: Estilos de vida saludable, medio ambiente y sostenibilidad, educación emocional, prevención de sustancias adictivas, autocuidados y accidentabilidad, y uso positivo de las TIC.

Sin embargo, de estas áreas ha surgido una iniciativa inesperada, el fruto de una idea surgida del departamento de Educación Física en el marco del ambicioso proyecto. «Queríamos repercutir en la comunidad no educativa, y acudimos a las residencias de aquí», cuenta Jaime. Los residentes de Santa Inés y Tomás Mateos recibieron la visita del alumnado, —que a su vez recibió la visita de los alumnos de Primaria del colegio—.

«Realizamos tres encuentros, uno por trimestre», matiza. Esta innovación en aprendizaje y servicio estrechó lazos intergeneracionales llevando a los mayores actividades trabajadas en el aula, de fuerza, flexibilidad y resistencia, adaptadas, naturalmente, a sus capacidades, y divididas en distintos niveles de dificultad. Los alumnos de 4ª de la ESO fueron los guías en estas actividades. Es a raíz de estos encuentros cuando los jóvenes, después de la última sesión, decidieron mantener el contacto con los residentes.

«La experiencia ha sido tan gratificante que incluso los alumnos han propuesto ir en su tiempo libre, en sábado, a hacer una especie de voluntariado», explica el coordinador. «Esto es algo que va mucho más allá y que tiene mucha más repercusión de la que podamos alcanzar en el área de Educación Física».

Formando grupos, se desarrollan distintas actividades por las que los mayores pasan, garantizando así la participación en todas ellas.
Formando grupos, se desarrollan distintas actividades por las que los mayores pasan, garantizando así la participación en todas ellas. S. DORADO

Jaime califica este conmovedor impacto de «maravilla». Entre los residentes ha surgido una amistad, un vínculo: «¿Cuándo volvéis?», decían los mayores, imbuidos por la emoción y un entretenimiento que les ha sacado de la rutina y acercado a una juventud dinámica. Los abrazos de despedida serán a partir de ahora abrazos de saludo en jornadas en las que pasar el rato juntos.

«El objetivo final era ese, estrechar lazos intergeneracionales, y ha sido una gozada», afirma Jaime, y admite: «Este éxito es algo que no esperaba». Por delante la «Escuela Saludable» se plantea como un reto: «Hay que mantenerlo, que no sena actividades aisladas, sino que perdure en el tiempo». El IES de La Fuente de San Esteban ya ha sido testigo de la trascendencia que un programa así puede tener en la juventud, hasta impactar en las vidas de los mayores, poniendo una nota de alegría.

La Junta les ha otorgado dos mil euros tras haber sido seleccionados para este proyecto, que ha hecho posibles numerosas actividades: desde huertos escolares, almuerzos saludables, talleres de accidentabilidad e colaboración con autoescuelas, hasta estimulantes visitas a la dehesa, mercadillos solidarios y recogidas de alimentos.

El «Campo Charro» ha demostrado ser todo un ejemplo de responsabilidad, concienciación y voluntad de hacer buenas obras. Las acciones no cesan: operación bocata, reciclaje, alimentación y mucho más, siempre con la sostenibilidad y la salud como bandera, palpables incluso a través de un aparcamiento para bicicletas que ha instalado el Ayuntamiento de La Fuente de San Esteban.

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