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Los peñarandinos Ignacio Gómez de Liaño y Fernando Labajos tras una conferencia. J.H.
El amigo peñarandino de Dalí

El amigo peñarandino de Dalí

Recuerda haber visto al artista de Figueras pintando algunos de sus últimos cuadros junto a Gala y reconoce que su amistad influyó en las obras de ambos

Jorge Holguera Illera

Peñaranda de Bracamonte

Miércoles, 21 de febrero 2024

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Ignacio Gómez de Liaño y su recién publicado 'Diario de Oriente' protagoniza en la Casa Asia de Madrid un encuentro con el embajador de España, Gonzalo Ortíz, y el profesor de Estética y Teoría de las Artes en la Universidad Carlos III, moderado por Menene Gras Balaguer, directora de Cultura y Exposiciones de Casa Asia. Esta obra que relata el viaje iniciático a Asia que hizo Ignacio Gómez de Liaño como profesor invitado por la Universidad de Estudios Extranjeros de Osaka, entre 1984 y 1985, sitúa en primera línea de actualidad al escritor, filósofo, traductor y profesor universitario con raíces peñaradinas, que pasó su infancia en Peñaranda de Bracamonte y conoció y convivió con Salvador Dalí. Este autor, que cuenta con unas cuarenta publicaciones, tenía entre sus amistades la del famoso pintor de Figueras, conocido como uno de los máximos referentes del surrealismo.

El primer encuentro entre Ignacio Gómez de Liaño y Dalí fue en 1978. El pintor se interesó por el libro 'Los juegos del Sacromonte' y preguntó al peñarandino por su teatro museo. «Yo no lo conocía, fui al día siguiente y lo asocié mucho con los teatros de la memoria», detalla Ignacio. Dalí le propuso que escribiera algo porque estaba preparando la exposición retrospectiva de su obra que se hizo en París. «El primer texto que escribí en francés a petición de él fue 'El teatro Dalí de la memoria'». Ese verano Ignacio reconoce haber leído la obra de Dalí, la cual le interesó mucho y motivó una segunda visita que dio paso a una amistad con encuentros en Madrid y en Cadaqués. A su vez Ignacio Gómez de Liaño entabló amistad con el pintor Antonio Pitxot, amigo de Dalí.

«Llegué a ver cuadros suyos y verle a él pintar sus últimos cuadros estando delante Gala», recuerda Ignacio Gómez de Liaño, que afirma haber tenido también muy buena relación con la pareja del pintor de Figueras.

Cuando, en 1978, Ignacio Gómez de Liaño conoció al pintor Salvador Dalí, era profesor de Teoría Sociológica, trabajaba en su novela 'Arcadia' y su libro sobre arte de la memoria, la imaginación y el tiempo: 'El idioma de la imaginación'.

Ignacio Gómez de Liaño mantuvo amistad con Dalí hasta el final de su vida, aunque sus conversaciones se produjeron hasta 1983, debido a que Dalí sufrió una enfermedad, hasta que murió en 1989.

Conocer a Dalí sirvió a Gómez de Liaño para «conocer a gente muy curiosa que le visitaba y que también a mí me inspiraban literariamente, aunque lo mismo en lo personal no me interesasen», anota.

«Nuestras conversaciones creo que inspiraron cuadros suyos y a mí me influyó primero porque su obra literaria me gustó mucho, me inspiró literariamente y pude mezclar la figura de Dalí con otro tipo de personalidades artísticas que conocía». Más adelante Ignacio publicó su diario 'Camino de Dalí' y su libro sobre la obra del artista, titulado 'Dalí descifrado'.

Las conferencias en las que Ignacio Gómez de Liaño reconoce haber tenido más público son las que dio sobre Dalí, una en la Facultad de Bellas Artes de Pekín en 1990, que congregó a casi mil personas, y otra posteriormente en Moscú que «se llenó». «Es curioso que en estos dos países comunistas, para ellos Dalí, que no era nada comunista, era un ídolo», concluye.

Foto de familia con miembros de la Fundación Santiago Pérez Gago, donde Ignacio Gómez de Liaño, impartió una exitosa conferencia titulada 'El camino de Dalí' con aforo completo.
Foto de familia con miembros de la Fundación Santiago Pérez Gago, donde Ignacio Gómez de Liaño, impartió una exitosa conferencia titulada 'El camino de Dalí' con aforo completo.  

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