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Javier Marcos, alcalde de La Vellés.
El alcalde de La Vellés recibió amenazas por decir en un bando que no se alimentara a los gatos

El alcalde de La Vellés recibió amenazas por decir en un bando que no se alimentara a los gatos

Javier Marcos se vio obligado a publicar un segundo bando para aclarar que no se quería dejar morir a los animales sino que eran los voluntarios acreditados quienes podían alimentarlos

Isabel Alonso

La Vellés

Sábado, 14 de octubre 2023, 11:31

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Los primeros meses de mandato de Javier Marcos al frente del Ayuntamiento de La Vellés no están siendo lo que un alcalde puede esperar. «Uno se prepara para recibir críticas por la gestión del presupuesto, porque a alguien no les gusten las fiestas... pero no por los gatos. Y menos hasta el punto de recibir amenazas».

Cuenta que la polémica comenzó con la publicación de un bando en el que el Consistorio explicaba a los vecinos la aplicación del método CER (Captura, Esterilización y Retorno) para controlar las dos colonias de gatos que existen en el municipio. «Desde el Ayuntamiento pedíamos a la gente que se abstuviera de alimentar a los gatos callejeros para evitar su proliferación y tratar de reducir, progresivamente, la población que hay». Un anuncio que provocó un aluvión de críticas y amenazas. «Nos acusaban de maltrato animal y comenzaron a aparecer papeles con amenazas en mi coche, en el buzón del Ayuntamiento, a donde también nos llamaban para criticarnos», relata.

La polémica generada obligó al Consistorio de Javier Marcos a sacar un segundo bando en el que se aclaraba la información del primero. «Tuvimos que explicar que nadie tenía intención de maltratar ni de dejar de morir de hambre a ningún gato, sino que a partir de ahora iban a ser alimentados por voluntarios autorizados por el Ayuntamiento, que incluso tienen un carnet especial».

Las críticas y amenazas cesaron, pero no los problemas. «Alimentan a los gatos gente que viene todos los días desde Salamanca y que incluso les echan la comida en mitad de la calle. Y si les llama la atención te dicen que como encuentren un gato muerto irán a por el Ayuntamiento», explica el regidor que también lamenta el «descalabro» que la nueva normativa de Bienestar Animal les supone a muchos consistorios como el suyo.

«Tenemos que curar a los animales porque hay algunos que tienen hasta sarna y grandes heridas, esterilizarlos, ponerles un microchip... y todo eso nos supone mucho dinero».

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