15 diciembre 2019
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Yo tampoco iré

02 jul 2019 / 03:00 H.

No todo el mundo se cortaría la mano con tal de ser invitado a la Casa Blanca. Los hay a los que no les parece un privilegio. O incluso los que consideran que tal visita atentaría contra su orgullo y su dignidad. No en cualquier caso o con cualquier presidente, pero sí mientras la regente Donald Trump. La capitana de fútbol femenino de EEUU, la mejor de su equipo, y artífice de esos dos goles a España que nos despertaron la misma admiración que lágrimas nos hicieron derramar es una de ellas. Rapinoe, que así se llama la deportista, llevaba mucho tiempo desafiando a Trump clavando la rodilla en el suelo mientras cantaba el himno, en defensa de los derechos de los negros, hasta que se lo prohibió taxativamente el presidente. Entonces dejó de hacerlo, pero también de cantar. Así, en silencio, al comienzo de cada partido, defiende los derechos de los más desprotegidos, entre los que se encuentra el colectivo LGTBI, al que pertenece, y que tampoco le gusta ni un pelo al inefable Trump. Ahora, tras los éxitos conseguidos por su equipo, le han preguntado si está contenta al pensar que, si ganan, como parece, las invitarán a la Casa Blanca. Ella ha sido tajante: No iré a la p... Casa Blanca. Como no podía ser de otra manera, tales declaraciones ya le han costado el brazalete de capitana y está por ver qué otras consecuencias le traen. Pero también le han reportado la solidaridad de varias de sus compañeras. Entre ellas, Ali Krieger y Alex Morgan. La primera ha escrito un tuit demoledor, en el que le dice al presidente: “ya sé que te hacen rabiar las mujeres que no puedes controlar, pero yo estoy con Rapinoe. No apoyo esta Administración ni su lucha contra los ciudadanos LGTBI, los inmigrantes y los más vulnerables. “ La actitud de estas tres estrellas del deporte es más que valiente siendo Trump quién es. Tanto, que ha provocado un movimiento de reconocimientos y apoyos dentro y fuera del país. Debo confesar que yo también siento ganas de sumarme. Ya sé, ya sé, a mi no me han invitado a la Casa Blanca. Pero yo tampoco iría. Y creo que deberíamos crear un hastag con ese lema, para robustecer el coraje de Rapinoe y explicarle al presidente Trump, una vez más, a ver si lo entiende, que los que se meten con los que no son de su tamaño, nunca son los mejores, solo los abusones. Una suerte de cobardes que deben de estar muy bien vistos en es Casa Blanca que, con Trump, tantos, dejaremos de visitar...