14 octubre 2019
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Todo lo que desune

09 oct 2019 / 03:00 H.
Alberto Estella
El farol

El Partido Popular ya ha elegido lema para su campaña: “Por todo lo que nos une”. Sencillo, expresivo, positivo, cierto. Nadie podrá negar que en el centro derecha español hay muchísimas cosas que unen a la inmensa mayoría de ciudadanos. Aunque no falten los inevitables problemas de matices, listas, y el ridículo amago de “Segovia existe”. Pero Consuelo Álvarez de Toledo estuvo dispuesta a ceder la cabecera de la lista conjunta por Barcelona a Inés Arrimadas; y el propio palentino Casado, sacrificó a un correligionario en las municipales de Palencia, a favor de un Ciudadano.

El panorama en la izquierdorra es de desunión, fugas, tendencias, fulanismos... Cuando se fundó “Izquierda Unida”, ya nos coñeamos con que era desunida. Cuando se creó la Coalición electoral —cambiando el género gramatical—, “Unidas Podemos”, con las huestes de Pablo Iglesias, Alberto Garzón y López de Uralde (Equo), ya ni siquiera fue necesario añadir desunidas. Baste el ejemplo de la soviética Tatiana —en Rivas Vaciamadrid, Tania—, primera pareja del coletas, confinada en un escaño detrás de una columna, haciéndole una inmensa pedorreta a su ex, y a su actual pareja, Irene Montero (que estuvo a cinco minutos de ser vicepresidenta del Gobierno), tirándose al monte con Errejón, traidorzuelo jodido. Por contraposición, a éste le ha hecho una monumental higa la “favorita”, Clara Serra. Las chicas son guerreras.

En Salamanca tenemos el divertido caso de las dos concejalas de “Ganemos”: Virginia Carrera se autoproclamó portavoz de Izquierda Unida, en lo que este diario llamó “traición” a su electorado; y dejó sola, compuesta y sin novia a Carmen Díez. Las chicas son guerreras. Como dice la canción “ellas suelen llevar el timón y hacen astillas tu pobre corazón” (el de Ganemos). Pero se veía venir desde tiempo inmemorial. Algunos tuvimos antaño un amigo, culo de mal asiento, que se paseó por todos los colectivos de izquierda, todos, con los pretextos más pintorescos.

Precisamente una activista local, comentando el desmarque de López de Uralde de Equo ¡que él mismo fundó!, se pregunta si no sería más de izquierdas aplicarse sus propias teorías sobre tolerancia. Y lamenta en el digital donde clama, que tal fuga “consolida la omnipresente división de la izquierda”. ¡Sacto, mi cordial sepulturera! (Pidió enterrar mi pluma).