15 agosto 2020
  • Hola

No te joroba...

08 jul 2020 / 03:00 H.

    Los hinchas de “El chepas” Iglesias, andan cabreados porque el mote se ha hecho viral. Y, sin embargo, la tiene. Incipiente, pero chepita. No es la de Quasimodo, el jorobado de París, el más célebre giboso de la historia de la literatura –también el más tierno–, pero ya se marca sobre su espalda encorvada. El mote es tan vulgar como “el verrugas” de Azaña, porque tenía el rostro –y hay quienes aseguran que el alma–, sembrado de ellas.

    Uno solo ha puesto un apodo. Estaba a huevo llamar al diputado del PSOE por Salamanca Jesús Caldera, “Calderillo”, por ser de Béjar, donde el plato típico es el calderillo. Ahora llamo al podemita “la víbora con coleta”, como Tierno Galván fue para Alfonso Guerra “la víbora con gafas”. El caso es que Iglesias, cuyo ídolo político era Chávez (“el gorila rojo” venezolano), está en dificultades por una relación con su “asesora” Dina, y una tarjeta con fotos comprometedoras. Pues ni corto ni perezoso ha denunciado nada menos que ¡un complot de los medios! contra él. Me pregunto qué medios, porque la inmensa mayoría, y en especial los públicos (ay, TVE), suelen darle masaje en amables entrevistas. Precisamente en una de ellas ha soltado esa flor. Él admite la crítica de lo que considera el cuarto poder, pero no el “señalamiento”, que es lo que hace la derecha con Cristina Fallarás, Ana Pastor, él... (yo añadiría mi favorita Elisa Beni)

    Pocos creían a Franco cuando delataba conspiraciones judeo-masónicas. Pero al coletas le tragan sin indigestarse que hable de confabulación para sacarlo del gobierno. Pero si no va a salir ni con agua caliente. Si Sánchez duerme tranquilo a su lado, y hasta le ha regalado el CNI. Si el presidente es un podemita travestido de socialista. Lo que el promiscuo Iglesias ha olvidado es lo que escribió Thomson en el New York Times: “Los políticos cortejan la prensa y la prensa corteja a los políticos, pero su relación está sentenciada a muerte: en el mejor de los casos desemboca en un largo affaire, a menudo en la aventura de una noche, pero muy raramente en el matrimonio”. Sería formidable para la salud de España que fuera verdad el complot que denuncia la víbora.