Borrar
Opinión

Vox y la pinza con el PSOE

Supongo que no sería ajeno el presidente del Gobierno de España, a no ser que haga un Coco Robatto y lleve una doble o triple vida

Miércoles, 29 de mayo 2024, 06:00

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Vox está tan cegado por el odio al PP que no se da cuenta de que el enemigo político para sus votantes no es Feijóo, sino Pedro Sánchez. El domingo, tras la manifestación-mitin de los populares en la castiza Puerta de Alcalá, Abascal salió raudo y veloz a descalificar al líder popular. «Hoy tenemos al señor Alberto Núñez Feijóo de romería contra el Gobierno de Pedro Sánchez y dentro de unos días tendremos al señor Feijóo restableciendo la gran coalición con el PSOE», dijo el fundador del partido verde.

Vox compartió descalificación con el PSOE, que también salió rápido a decir que los de Feijóo habían «pinchado». Casualidades o no, Vox y el PSOE tiene el mismo objetivo común a abatir: el PP.

Vox lucha por ser la tercera fuerza política en las elecciones del 9 de junio al Parlamento Europeo y el PSOE quiere, al menos, empatar en escaños con el Partido Popular. Sánchez ha ido de derrota en derrota y tiro porque me toca. Illa salvó los muebles en Cataluña porque Sánchez, la viuda negra de la política, ya ha fagocitado a sus socios los independentistas y está a punto de acabar con Podemos, Sumar y demás partidos de la extrema izquierda que han funcionado como aliados en el peor Gobierno que ha tenido España.

Sin entrar en la tradicional guerra de cifras del domingo pasado como suele ser habitual en este tipo de actos, de lo que no hay ninguna duda es de que había bastante más gente bajo un sol de justicia en la plaza de la Independencia que la que acudió a Ferraz a consolar a un dolorido Pedro Sánchez cuando amagó con irse cuando se enteró de que su amada Begoña estaba imputada, ahora investigada, por corrupción y tráfico de influencias.

Nos acabamos de enterar que ocultó la condición procesal de su esposa, de la que supongo no sería ajeno el presidente del Gobierno de España, a no ser que haga un Coco Robatto y lleve una doble o triple vida e ignorase la existencia de las cartas de recomendación que firmaba doña Begoña Gómez , como las parejas del diputado de Vox desconocían dónde se olvidaba los gayumbos hasta que le pillaron las mentiras.

Por cierto, don Santiago Abascal que va exhibiendo la ética como condición inseparable del partido que preside, debería tomar medias contra algunos de sus afiliados y cargos públicos más destacados, porque no solo de votos vive un partido. Robatto puede tener la vida personal que quiera, pero no está para dar muchas lecciones de patriotismo y lealtad cuando en su vida privada es un desleal de manual y un impenitente mentiroso, tanto o más que el propio Pedro Sánchez. Pocas lecciones de ninguno de los dos, por favor.

Los de Vox mantuvieron durante años en Salamanca a un «jefecillo» que había llevado una vida de desenfreno, hasta el punto de haber tenido que pagar una multa por tenencia de sustancias estupefacientes. Abascal no podrá decir que no lo sabía porque recibió varias cartas de afiliados salmantinos comunicándole la situación, advirtiéndole que las cuentas no estaban claras, que las cuotas no aparecían y un sinfín de actuaciones cuando menos poco estéticas para un partido que enarbola la bandera de la pulcritud.

En esto también hay bastantes similitudes con el partido sanchista. Lo peor está por llegar, porque el mismo día que hemos sabido que doña Begoña está imputada desde hace un mes, también nos hemos enterado que Koldo no actuó solo y que el exministro José Luis Ábalos recibió información puntual de la empresa principal de la trama corrupta, tanto en su correo personal como en el oficial de la Secretaría del Ministerio. Es lo que tienen las mentiras: las patas cortas, también para los de Vox.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios