10 diciembre 2019
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Entre la luz y las tinieblas

10 jul 2019 / 03:00 H.
Alberto Estella
El farol

“Dios dijo haya luz; y hubo luz” (Génesis 1-3)

ME gusta hablar bien de mi gente. ¿Que cuál es esa gente? Pongamos que la de “Arte, saber y toros”: el arte del maestro Venancio Blanco, con nueva exposición en Santo Domingo; el saber de Carlos Hernández García, lumbrera, domador de la luz; los toros de “Capea” en Pamplona, formidables, facilitando nuevamente triunfos; o “Figura”, de “Garcigrande”, indultado justamente en Arévalo, ¡y van 28!

Mis amigos Mari Tere García y Juan Antonio Hernández cumplieron empresarialmente creando Hergar, pero donde mejor acertaron uniendo sus apellidos fue trayendo al mundo dos hijos. El pequeño, Carlos, forma con Luis Plaja, Julio San Román y Laura Rego, el Grupo de Investigación de Aplicaciones del Láser y Fototónica de nuestra Universidad (“La Usal logra un 50% más de recursos para investigar”, rezaba la primera de ayer de LA GACETA). Con ese grupo, Carlos ha liderado el descubrimiento de una nueva propiedad de la luz, que ha alborotado el mundo científico. Soy de letras y torpe, de modo que no me pidan que lo explique. Lo que leo: “Haces de luz con una propiedad nueva, el autotorque de la luz o, lo que es lo mismo, dos torbellinos de luz superpuestos que cuando pasan por un gas se auto-aceleran”. ¡La gallina!, diría un cateto de mi pueblo. ¡Eureka!, dirán ellos. Un amigo sabio me dice que el hallazgo es de importancia, de inmenso porvenir.

Tenemos dos charros lígrimos que, como Serrat su Mediterráneo, llevan la luz y color por donde quiera que vayan, con eco universal: el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, que la fabrica y distribuye en varios continentes, y preside el Consejo Social de la Universidad; y el joven físico Carlos Hernández, que desde esa misma Usal intenta domesticarla, extraerle propiedades insólitas. Si políticamente estamos en las tinieblas, en el tenebrismo de la paleta de Gutiérrez Solana, en industria e investigación somos luminosos, captamos la luz con la maestría de los pinceles de Sorolla.

Recorre predicando por todo el mundo, embajador de la Universidad y de la luz, Carlos Hernández, revelando su luminoso hallazgo. Ayer en Munich, Canadá, Hungría; hoy Corea del Sur; ¿Mañana? ¡Cuánto me gusta hablar bien de nuestra gente!