25 mayo 2019
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El espejismo andaluz

17 mar 2019 / 03:00 H.

Cualquier observador político que fije su atención en lo que está ocurriendo en el espectro del centro-derecha español no dejará de sorprenderse al ver como los “tres tenores” que hoy lo lideran se miran de reojo, se atacan y critican por ver si le quitan al vecino un puñado de votos, creyendo, quizá, que lo ocurrido en las elecciones andaluzas es fácilmente transportable al conjunto de España en las elecciones generales del próximo 28 de abril. ¿Son tan cortos que no quieren entender que Soria no es Sevilla? ¿Que hay muchas provincias de tres diputados donde es difícil que el centro derecha saque un diputado con tres listas distintas?

En verdad, resulta increíble que esta buena gente no sepa hacer en política la o con un canuto. Y si no es así, habrá de buscarse otra explicación. He aquí la mía: los estados mayores de PP, Ciudadanos y VOX son incapaces de levantar el vuelo y ver cuál es el problema más grave que tiene hoy España y no es que no lo sepan, pues los tres no hacen sino señalarlo de boquilla, pues no es otro que el desafío planteado al Estado por el separatismo. También los tres aseguran que quieren utilizar el artículo 155 de la Constitución para sacar de una vez de la cueva a los puigdemonts y compañía, pero no hacen nada para realizarlo. Los de Ciudadanos han llegado a vetar al PSOE para cualquier pacto post electoral. ¿No se dan cuenta de que así lo echan en manos de los separatistas?

Pues bien, para aplicar el 155 estos tres señores deben contar con la mayoría absoluta del Senado, lo cual les será prácticamente imposible si se empeñan en ir separados al Senado. ¿Por qué?

Porque el Senado se elige mediante un sistema mayoritario, es decir, que el partido más votado, tenga o no tenga mayoría absoluta en el Congreso, tiene grandes posibilidades de tenerla en el Senado. En tales condiciones, se piense aplicar o no el artículo 155, no se podrá ni exhibir ante los separatistas como elemento disuasorio si los “tres tenores” se quedan en minoría en la Cámara Alta.

No tardará en llegar la hora de comprobar si ese trío se pone de acuerdo y van juntos en la misma lista senatorial (tres candidatos en cada provincia). Si no es así, es que alguno de los tres o todos ellos siguen poniendo por delante sus particulares intereses partidarios o egos personales y los separatistas catalanes se irán de rositas y seguirán riéndose del resto de los catalanes y de la mayoría de los españoles, que están, creo yo, hasta el gorro de la burla con que nos trata esa gavilla de tarados.