08 diciembre 2019
  • Hola

Cuestión de pelotas

17 jul 2019 / 03:00 H.
Alberto Estella
El farol

La granizada de Pereña desfarfalló huertos, viñedos, uralitas, claraboyas, vehículos, etc. Creí que esas tormentas podían pronosticarse y enfrentar como toda la vida de Dios, a campanadas o cañonazos, y modernamente metiendo yoduro de plata en las nubes con cohetes, o con avionetas. Lo que me ha llamado la atención de la noticia es el calibre del granizo. Antaño se comparaban las piedras con las bolas de naftalina, esas que se metían entre la ropa para evitar la polilla; con la pelota del ping-pong; y hasta con las de tenis. El alcalde de Pereña le dijo a Casamar en LA GACETA, que “fueron granizos del tamaño de una pelota de golf”, que supongo que la inmensa mayoría de pereñanos y lectores no habrán visto en su vida (Como uno ha golpeado muchas - con escasa habilidad -, se que deben tener un diámetro superior a 42,67 mm.) Pero hoy en la radio ha rectificado, en apoyo de la solicitud de catástrofe: “Como huevos de gallina”. El vecino que haya guardado algún granizo de recuerdo en el congelador, que lo saque y mida.

Circula en las redes un video de un profesor de Filosofía estadounidense, Emerson, que saca en clase un frasco en el que mete primero varias pelotas de golf, que parecen colmarlo; luego echa piedrecitas, después arena, y, por fin, vierte cerveza. En cada paso pregunta a los alumnos si el frasco está lleno. Los alumnos contestan siempre que si. Moraleja : el frasco representa nuestra vida y las pelotas de golf las cosas importantes, familia, amigos, salud. Si metemos antes arena o piedras, las cosas capitales no cabrán. (La cerveza significa que todo se puede compartir con un amigo).

Afirmaba un jugador de golf, creo que surcoreano, que frecuentaba Zarapicos : “Bola siempre puta”. ¿Porqué?. El golfista, observador del lenguaje coloquial de los jugadores locales, se explicaba : cuando uno da un buen golpe exclama : “¡He dado una bola de puta madre!”; y cuando pega un vulgar rabazo, endosa la culpa a la pelota : “¡Será hija de puta!”. Pues eso, bola siempre puta, incluidas las que arrasaron Pereña. Dice el refrán, “avenidas y pedriscos a muchos hacen pobres y a ninguno rico”. Con tanta derricia, habrá que echarles una mano.