15 diciembre 2019
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La tabernera del puerto, estreno de este jueves en el Conservatorio

60 alumnos del centro ponen en escena un gran espectáculo

08 ene 2019 / 16:00 H.

El Conservatorio Superior de Música estrenará esta tarde (a las 20:00 horas en su auditorio) la zarzuela “La tabernera del puerto”, de Pablo Sorozábal, un proyecto que involucra a más de 60 alumnos y profesores entre cantantes, coros y orquesta.

La orquesta, compuesta por 30 músicos del Conservatorio Superior, se situará en la parte delantera del auditorio, donde se ha quitado una fila de butacas para crear un foso de ópera. La afamada obra de Sorozábal lleva preparándose desde septiembre y se representará con doble reparto (cantarán alumnos diferentes dependiendo de la función), ya que también habrá representaciones el sábado y el domingo. Para los intérpretes, según dice la profesora Abenauara Graffigna, cantar un papel completo, con la orquesta, es una gran oportunidad. Y el género es complicado porque al pasar de cantar a hablar también se exige poner énfasis para que llegue a las 330 personas que pueden completar el aforo de la sala a cambio de una entrada simbólica. Oscar Martínez Vila, profesor de Escena Lírica, adelantó que el vestuario será muy contemporáneo, pese a que “La tabernera” se escribió hace 80 años.

La obra sigue siendo actual porque habla de amor, desamor, malos tratos y contrabando (narcotráfico). La representación intentará ser emotiva y dramática, lo que obligará a los cantantes a estar a la altura de la exigencia y a vencer el miedo escénico. Javier Castro, director de Orquesta y Artístico, recordó que “La tabernera del puerto” se estrenó en Barcelona en 1936, dos semanas antes de estallar la Guerra Civil. Las representaciones se paralizaron con el inicio de la contienda y a partir de 1939, el compositor fue juzgado como colaborador de la resistencia de Madrid. Condenado al ostracismo, pudo vivir de las representaciones de sus obras y de “tres mujeres”, las protagonistas de “La tabernera”, “Katiuska” y “La del manojo de rosas”, como decía Sorozábal con sorna.