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Las eras más extrañas del mundo están en la provincia de Salamanca

Las eras más extrañas del mundo están en la provincia de Salamanca

Monsagro puede presumir de contar con las eras más atípicas que se pueden ver. 30 parcelas concéntricas separadas por muros de pizarra y levantadas en bancales que miran al río Agadón

PABLO MONTES

Martes, 27 de noviembre 2018, 13:08

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Cuandopensamos en eras la mente se va de forma instantánea a los grandes terrenos que vemos en las inmediaciones de los pueblos de La Armuña. Uno que es de esa tierra de llanuras y árboles que se cuentan con los dedos de una mano, tiene muy presente la imagen de esos veranos en los que las eras se inundaban de cereales para desarrollar la trilla. Pero, ¿qué hacían en la Sierra donde es imposible encontrar más de dos palmos de terreno al mismo nivel? Pues también había eras, aunque con un concepto totalmente diferente. El mejor ejemplo es la localidad de Monsagro, donde sus eras se ha convertido en un atractivo turístico más.30 círculos concéntricos delimitados por muros de pizarra que ofrecen una imagen única en el mundo. "Normalmente te puedes encontrar en pueblos de la Sierra dos, tres o cuatro eras como mucho juntas, pero la peculiaridad de Monsagro es que las situaron todas en el mismo lugar", asegura Francisco Ángel Mateos, alcalde de la localidad salmantina.Se desconoce el momento exacto en el que se levantaron las eras de Monsagro. Lo hicieron en un terreno propiedad del Ayuntamiento, pero eran explotadas por familias del pueblo. Cada una de ellas se encargaba de su mantenimiento para que siempre los muros de pizarra que las separan estuvieran en perfecto estado. Son eras que se utilizaban para la trilla de los cultivos de la zona como trigo, cebada o garbanzos. Su ubicación, al sur del pueblo y como si fueran prácticamente un balcón al valle del río Agadón, no es casual. "Las levantaron en bancales para aprovechar el terreno no cultivable, porque debajo de donde están situadas hay peña y ahí no se puede sembrar", asegura el primer edil de la localidad.Hasta finales de los años 80, las eras de Monsagro tuvieron un uso constante. Pero los tiempos cambiaron y la trilla comenzó a ser un recuerdo del pasado. El Consistorio de la localidad, consciente del valor único de este lugar, se encargó de restaurarlas y mantenerlas. "Tanto los trabajadores del Ayuntamiento como las cuadrillas del Parque Natural las seguimos conservando como antes lo hacían las familias", asegura Francisco Ángel Mateos.Hoy las eras pueden completar un recorrido por la localidad en el que la Ruta de las Huellas Fósiles ocupa un lugar prioritario.Una ventana al valle del Agadón a través de 30 pequeñas parcelas que fueron testigo del trabajo duro de las gentes del campo en Monsagro. Su visita también es un homenaje a esos trabajadores y una forma de mantener muy viva la llama del pasado.Hasta finales de los 80 las eras se utilizaban para las labores de trilla y actualmente son un atractivo turísticoDOS DATOSDÍA DE LA TRILLA. Las eras de Monsagro no son un simple vestigio del pasado convertido en atractivo turístico. En los últimos años, estas parcelas se han teñido de blanco y negro para recordar viejas imágenes. Se trata del Día de la Trilla, una jornada que se celebra en verano y en la que los vecinos del pueblo emulan a sus antepasados y dan a conocer esta labor a los niños.RUTA DE LAS HUELLAS FÓSILES. Monsagro ha adquirido gran popularidad en los últimos años gracias a la Ruta de las Huellas Fósiles. Hace 450 millones de años un mar gélido cubría esta zona de la provincia de Salamanca como gran parte de la península. Las huellas de aquel periodo se pueden contemplar en los trilobites de las fachadas de sus casas.

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