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Explosión de alegría en el Helmántico. LAYA
¡El Salamanca UDS asciende a Segunda Federación!

¡El Salamanca UDS asciende a Segunda Federación!

El conjunto blanquinegro vuelve 770 días después a la cuarta categoría del fútbol nacional tras empatar con el Celta Gran Peña 0-0, resultado que hacía bueno el gol de Fassani en el choque de ida y que bastó para cumplir con el objetivo de la temporada en medio de un tremendo ambiente en el estadio Helmántico

Iván Ramajo

Salamanca

Domingo, 23 de junio 2024, 19:58

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770 días después del desgraciado descenso en este mismo escenario del estadio Helmántico ante la SD Compostela, el Salamanca UDS ha recuperado la categoría tras empatar frente a otro conjunto gallego, el Celta Gran Peña que vendió muy cara su vida y cayó eliminado con mucha honra en este sexto y último encuentro de la fase de ascenso. El partido, desde luego, no fue el más vistoso de la temporada pero sí el necesario para lograr el objetivo de subir en medio de un tremendo ambiente con un lleno técnico en las gradas, que implosionaron de alegría cuando el colegiado Sánchez Murcia pitó el final del encuentro y se certificó el ascenso a la Segunda Federación del fútbol español.

Hasta llegar a ese punto, hubo que picar mucha piedra. Para empezar, porque al partido le costó arrancar una barbaridad no sé si por tensión o por la tremenda bofetada de calor de verano que cayó a plomo sobre el Helmántico, pero lo cierto es que en los 20 primeros minutos de partido el balón se movió a un ritmo desesperadamente lento (y sorprendentemente impreciso), como desconectado de la vida que había en las gradas, que pasaron el rato jaleando saques de banda. Como en Barreiro fue Caramelo el que le dio un zapatazo al ritmo del encuentro con una galopada de esas suyas nacida en una recuperación en el mismo punto de penalti de Alvarito y que acabó en el córner.

Lo siguiente vez que el Salamanca UDS piso el área de Vila fue también por la vía de Caramelo jugando a banda cambiada. El pase de la muerte con el que resolvió la acción fue demasiado tenso y salió repelido del área con la fuerza de una bola de billar.

El Celta Gran Peña dijo menos y nada en hasta la pausa pactada para hidratarse con el balón en los pies; ahora bien, sin él ató el juego del de equipo de Chiapas sin disimulo. Lo que tuvo en ataque fue todo por imprecisiones blanquinegras. Hubo una contra dos en la que Diego Benito jugando con los perfiles le dio una lección a Óscar Gil hasta robarle el balón en la frontal de Villanueva fue todo lo que dijo.

La charla de los banquillos tragando agua a litros le vino de perlas al partido, que se aceleró en las dos áreas. Alvarito, con su descaro habitual, fue el encargado de abrir las hostilidades con un zurdazo cruzado en el que Vila hizo exhibición de agilidad para desviar el zambombazo. La ocasión levantó tanto a la grada como deshilachó la bien cosida tela de araña defensiva del Celta Gran Peña, que empezó a fallar pases fáciles en zonas comprometidísimas. Fassani, en una de esas, le regaló a Caramelo la más clara que tuvo el conjunto albinegro en todo el primer tiempo: tras sacar al portero celeste del área pequeña persiguiéndole en el mano a mano, le entregó el balón de cara al extremo salmantino que quiso asegurar tanto el gol con la meta a medio defender que se le marchó lamiendo el travesaño.

Todo parecía abocado a que el Salamanca UDS se fuera al descanso haciendo bueno el resultado de la ida (con gol de por medio o sin él) hasta que a Amaro se le nublaron las ideas sacando el balón y le regaló a Óscar Gil la acción de su vida tras derribarlo en el área sin disimulo. El estadio saltó como un resorte al pitado de Sánchez Murcia: «¡Jonvi, Jonvi!». El cántico atronador hizo todavía más grande al meta vasco y empequeñeció al lanzador gallego. Tuvo mucho mérito adivinar que el disparo iba a ir raso a su izquierda, la segunda de las intervenciones mientras recuperaba la verticalidad fue simplemente formidable. Salvadora.

Chiapas debió de hacer más trabajo psicológico, porque el equipo se fue temblando por el penalti, que trabajo táctico en el descanso. Por eso la imagen del equipo fue la misma en el arranque de la segunda mitad: impreciso, costoso, a arreones… Hasta que Javi Navas entró de refresco por Espina y el equipo empezó a coger fuerzas a base de una presión mucho más agresiva en la primera línea. Así es como Caramelo gozó de una buena opción para haber hecho el necesario gol de la tranquilidad, pero esta vez el balón se le quedó un tanto atrás en el momento del impacto y el derechazo cruzado lo pudo atajar manso Vila. En los dos siguientes remates a puerta, cuando ya solo quedaban 19 minutos para el final del choque, el balón se estrellón en la madera en dos remates dentro del área de Fassani y Alvarito.Ahí murieron las opciones de tener un final de partido tranquilo, pues entre el calor y el empujón final obvio del Celta Gran Peña el partido terminó muriendo en el área de Jon Villanueva, no sin sustos de por medio, hasta alcanzar el pitido final de Sánchez Murcia que sonó a bomba atómica en las gradas: ¡el Salamanca UDS es equipo de Segunda Federación!

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