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Lolo Escobar junto al fallecido Puma Chávez en un entrenamiento el pasado 21 de marzo del 2021.
«El Puma Chávez nos alegró la vida»

«El Puma Chávez nos alegró la vida»

Lolo Escobar, extécnico del atacante azteca en el Salamanca UDS, recuerda su figura

Viernes, 16 de febrero 2024, 06:20

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La muerte en accidente de tráfico del Puma Chávez (Diego Chávez Collins, era su nombre) a los 28 años ha supuesto otro 'palo' para la ya de por sí minada moral del Salamanca UDS. Tanto para su plantilla, como su afición. Este jueves no se hablaba de otra cosa en el vestuario. Ni tampoco en los corrillos futboleros. «Te acuerdas de...», sus anécdotas brotaban sin solución de continuidad. Tan solo 25 partidos en el estadio Helmántico (los últimos hasta la fecha del club en la división de bronce) le bastaron para conquistar a todo el mundo. Al primero, al técnico Lolo Escobar, que fue quién mejor lo entendió (también lo dirigieron Sergio Egea y Rafael Dueñas) y el que más jugo logró sacarle; con el técnico madrileño disputó 16 de sus 25 choques, con Lolo Escobar en el banquillo hizo el 60% de sus tantos vestido de blanquinegro.

—Es una pena grandísima conocer su fallecimiento. Casi de inmediato el teléfono empezó a llenarse de mensajes anunciándome su muerte. La noticia nos ha dejado a todos helados, y nos ha llenado de tristeza, sobre todo porque él nos llenó a todos los que compartimos vestuario de alegría. Era un chico lleno de vida, de alegría, de juventud. En un vestuario es difícil de encontrar una persona con tanta positividad como la que él nos transmitió. Tengo grabada esa frase que me dijo un día: «Soy de Aguascalientes, hay que vivir la vida a tope porque...». Me ha dado muchísima pena conocer que se nos ha ido.

Habla de pena, pero ha encadenado solo recuerdos positivos.

—Es que era así, y es como le gustaría que le recordáramos, seguro. Puma era una anécdota constante. Qué jugador, por no tener las llevas del anexo para entrenar, te dice: míster, yo abro por dentro, y salta una valla tan alta como esa. Eso ya te dice todo... O recuerda ese gol en el Helmántico en el que se subió a la grada de Preferencia a celebrarlo con la gente, que era lo que le gustaba. Ha sido un tipo que ha dejado huella allí donde ha estado.

Su última anécdota con usted fue decirle que «no» quería jugar en el choque que certificó que jugarían en Segunda RFEF después de haber sufrido juntos tanto.

—Sinceramente me lo esperaba. Si me hubiera dicho que calentaba esos cino minutos no hubiera sido él. Viéndole como era la persona, su figura, sabía que no le iba sentar nada bien. Conmigo lo jugó todo, es algo que hay que recordar con cariño, a mí eso no me sentó mál porque lo entiendo por su personalidad, por su manera de vivir todo a tope. Mis 47 años no son los 28 que, por desgracia, ha podido vivir el Puma.

¿Desde aquél día había vuelto a saber de él?

—Directamente no, pero tenía amigos en común en Salamanca, hay gente de peñas con las que me sigo escribiendo y que me habían contado de su vida deportiva un poco más allá de lo que se pueden ver en los números. Es algo que hago con todos los jugadores que he tenido en el Salamanca, porque para mí fue una grandísima experiencia.

Supo de él y sabe de otros jugadores, ¿qué sabe del club?

—Le sigo casi a diario, guardo grandes amigos dentro del vestuario como Amaro y Navas; de hecho con Javi el contacto es fluido y estoy bastante enterado. Es una pena lo que le pasa a este club, siempre que parece que es, pasa algo y acaba siendo que no es. Ahora que se había cogido una racha más o menos buena llegan dos empates que parecen que desbaratan todo. Como sea hay que rematar alguna vez porque el club se lo merece.

Por si alguien no le tiene ubicado: del Salamanca dio el salto a Segunda, el pasado curso dirigió en Segunda Federación y ahora está en Primera Federación dirigiendo al Algeciras.

—Correcto. Estamos aquí a gusto y contentos con el trabajo que estamos llevando a cabo, pero es verdad que me acuerdo mucho de ese trozo del mundo que es Salamanca, porque me dio alguno de los días más felices de mi vida como entrenador.

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