Borrar
Opinión

El anti-Urtasun y anti-Ribera

Martes, 7 de mayo 2024, 05:30

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

El ministro Planas está preocupado, parece que mucho, porque los jóvenes no se quedan en el campo. Entonces ha anunciado que en junio, cuando se celebran las elecciones europeas, esta vez sí contará con las comunidades y las convocará a una conferencia sectorial para hablar de este asunto. No es un tema de ayer ni de hace un año, pero al ministro le preocupa ahora y el sector aplaude que le preocupe.

El problema va más allá de que alguien con 18-20 años quiera dedicarse a una profesión diferente a la de sus padres, que es algo muy habitual en cualquier sector. En el campo lo grave y diferente es que son muchos padres los que no quieren para sus hijos la vida que ellos han tenido. Por muchas tierras que tengan ya compradas, por mucha inversión en naves o en ganado.

A cualquier agricultor o ganadero que se le pregunte, sin insistir, dice ahora y habría dicho hace un año que la solución para que alguien quiera vivir del campo está en no aburrirles con tanta burocracia. Pero eso ya lo sabe Planas. A cualquiera que se le pregunte, lo que pide es tiempo para dedicarse a su ganado o a sus tierras y no para hacer papeles que no entienden ni los técnicos.

A cualquiera que se le pregunte qué tendría que pasar para que le recomendara a su hijo quedarse con sus vacas, sus ovejas, sus tierras, diría que fuera cierto que le pagaran por sus productos lo que es justo. Que no ponga más el ministro el ejemplo del precio de la leche y de lo bien que funciona la cadena ahí, porque no hace ahora más que bajar.

A cualquiera que se le pregunte por lo que tendría que cambiar para que los jóvenes se quedaran diría, posiblemente, que no sometiendo al agricultor o al ganadero a la amenaza constante de multas o de inspecciones. Cualquiera diría que les gustaría estar en un sector amable, protegido, cuidado, considerado como el que alimenta a la población y no criminalizado. Pero eso Planas también lo sabe. Como sabe que el ganadero no es un maltratador y que a ningún ganadero le gusta que se lo llamen, ni quiere para sus hijos lo que él pasa cuando ocurre. Como sabe también que al ganadero le gusta que le defiendan. Hasta del lobo, lo que tampoco ocurre ahora. Como sabe que su propio Gobierno no está por la labor. Y que sin lo anterior, será difícil que los jóvenes quieran vivir del campo.

Y eso que la sociedad está con ellos porque según el barómetro del CISde marzo, sólo un 4,3 % de los encuestados estaba en contra de las protestas agrarias. Pero lo que pidieron entonces, por muchas 43 medidas de Planas, lo siguen pidiendo ahora para quedarse incluso ellos.

Pero a Planas le preocupan ahora los jóvenes, que está bien, y también a las Cortes de Castilla yLeón, que han pedido a la Junta un plan de apoyo a la ganadería que proteja a esta profesión. Se ve que la proximidad de las europeas inspira.

Y se ve también que Planas tiene el papel estelar de anti-Urtasun y anti-Ribera, pero con claras dudas sobre si tiene guion o es todo paripé. Habrá sectorial de jóvenes. No se sabe para qué, pero sí que ya era hora.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios