30 mayo 2020
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Precios en el aire en la Lonja “telemática” más casera

La primera Lonja de este tipo que celebra la Diputación cerró con la única subida en cereales y el descenso del resto de sectores

30 mar 2020 / 21:41 H.

La incertidumbre que se vive en la mayoría de sectores ganaderos por la crisis del coronavirus quedó este lunes reflejada en la Lonja de Salamanca. Primero, por la peculiaridad de celebrarse por primera vez vía telemática y no presencial y, después, por el gran número de peticiones de vocales que instaban a dejar sin cotizar determinados productos en los que no hay movimiento de mercado.

Así, y con el argumento de la falta de actividad comercial que impide tener una idea del precio al que se cierran la mayoría de operaciones, en ovino, el sector más perjudicado, todos los compradores menos uno pidieron dejar sin cotizar todos los productos y entre los vendedores, todos menos dos; en porcino ibérico, todos coincidieron en dejar de cotizar todo salvo el cerdo de cebo, el de campo y los tostones -aquí solo un vocal propuso precio.

Incluso donde parecía que iba a existir acuerdo, en vacuno de vida, sorprendió la petición de todo el sector comprador de no cotizar nada. En vacuno de carne, el peor momento es para toros y las vacas, para los que también hubo peticiones de parte de los vocales para dejarlos sin precio.

Sí hubo propuestas de precios en la mesa de despiece ibérico, donde todos los productos van a la baja, y en la de cereales, que vive un momento opuesto y refleja subidas.

La Diputación de Salamanca, a la vista de las peticiones, instó a los vocales a través de los dos presidentes de las mesas -Julián Barrera y Javier García- a hacer un esfuerzo para fijar precios para que siguiera sirviendo de referencia.

Al final, en muchos casos y a la vista de las cotizaciones solicitadas y lo ocurrido en otras lonjas nacionales, fueron los propios presidentes los que se vieron obligados a marcar el precio por la falta de acuerdo.

La pandemia del coronavirus llevó a la Diputación a suprimir la Lonja presencial y los debates se realizaron a través de diferentes vías en función de las peculiaridades de cada mesa: correo, redes y, en algunos casos, la consulta tuvo que ser por teléfono.

Mesa de vacuno de carne

En vacuno de carne la Lonja acordó descensos en todas las categorías por la disminución del ritmo de sacrificios con respecto a las últimas semanas -cuando en algunos casos los mataderos se vieron desbordados-. La semana pasada fue más tranquila y arrastró la falta de ventas de piezas nobles del vacuno, como solomillo y lomos, con grandes dificultades para darles salida. En la mesa se reflejó las dificultades de las carnicerías porque el consumidor tiende en las circunstancias actuales a adquirir producto envasado. En esta mesa los vocales hicieron propuesta de precio para la mayoría de los productos, y el presidente, por falta de acuerdo, fijó el de las hembras, toros y vacas.

Mesa de vacuno de vida

Contra todo pronóstico, la mesa de vacuno de vida fue la más polémica y eso que el ternero no es uno de los productos que más esté sufriendo por el coronavirus. Hubo desacuerdo total entre compradores y vendedores y, después de discusiones en las que los primeros derfendían que era imposible valorar de forma correcta el precio de los terneros, los tratantes solicitaron dejarlos sin cotizar y los vendedores optaron por pedir descensos débiles. Fue el presidente de la mesa, Julián Barrera,quien tomó entonces la responsabilidad de fijar precio -como dicen los estatutos- y optó por bajar 0,06 e/k a todos. Astrace, asociación de tratantes, envió después una nota en la que aseguró que los precios no reflejan la realidad.

Mesa de ovino

El cierre del sector de la hostelería ha perjudicado especialmente al mercado de los lechazos, sin salida comercial y con ganaderos obligados a mantenerlos en sus explotaciones hasta que crezcan y puedan ir a cebaderos. Si es que allí hay salida, porque ahora mismo la situación también es crítica en ellos.

Esta situación se tradujo en la Lonja de Salamanca en la petición mayoritaria de dejar sin cotizar todos los productos y solo tres vocales defendieron fijar un precio, que fue al final lo que hizo el presidente de la mesa con descensos acusados. La situación de los ganaderos de ovino es muy crítica y ahora mismo solo el mercado de las ovejas de carne con destino a países árabes sigue en pie.

Mesa de porcino ibérico

En la mesa de ibérico destacó la incertidumbre sobre todos los productos, con la excepción del cerdo de cebo de campo y de cebo, para los que todos los vocales pidieron descensos pero más acusados en el caso del primero. Precisamente fueron las peticiones de los ganaderos, más pesimistas con el cebo de campo (pidieron -0,03) que con el otro tipo, (-0,01) las que llevaron al presidente de la mesa una decisión inusual, que fue la restar más a esas produccciones que al cebo normal (-0,05 por -0,03).

En la mesa de despiece el acuerdo fue el de descenso generalizado de los precios. La sensación de los vocales es de desastre y existe temor a la ralentización progresiva de la actividad en los mataderos.

Mesa de cereales

En la mesa de cereal la subida de precios del grano era la única subida porque en ella, en el caso de trigo y cebada, coincidieron tanto compradores como vendedores. Los primeros, con peticiones más moderadas -la mayoría comprendidas entre 1 y 3 euros la tonelada, con el trigo como el cereal más fuerte - y los vendedores con peticiones de subida para trigo y cebada de entre 2 y 5 euros la tonelada, que al final fue de 3 y de 1 por decisión del presidente. El único descenso fue el de la paja, de -3 euros euros por tonelada, debido al descenso de la demanda dado el buen momento de hierba. Destacó que para el maiz, cuatro de los seis vocales compradores solicitaron la repetición del precio.

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