Borrar
Lance a la verónica de Morante de la Puebla al primero de Alcurrucén. ARJONA-PAGÉS
Ni a Morante ni a ninguno

Ni a Morante ni a ninguno

Al torero cigarrero no le ha embestido ninguno de los seis toros en su feria. Con los «alcurrucenes», solo fachada, preciosas hechuras y descastamiento generalizado, se toparon también Castella y Tomás Rufo en tarde de otro llenazo hasta la bandera y supina decepción

Viernes, 19 de abril 2024, 22:18

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

La Ficha

  • Viernes, 19 de abril de 2024 Lleno de «no hay billetes», en tarde entoldada y de buena temperatura.

  • GANADERÍA 6 toros de ALCURRUCÉN, de preciosa e irreprochable presencia. Todos cuatreños menos el 6º. Agarrado al suelo el mulo 1º; sin terminar de romper el 2º; apagado el manso 3º; noble el 4º que se vino a menos; manso y noble pero sin clase ni entrega el 5º; y sin decir nada el 6º.

  • DIESTROS

  • MORANTE DE LA PUEBLA TEJA Y ORO Pinchazo hondo (silencio); y cuatro pinchazos y tres descabellos (silencio).

  • SEBASTIÁN CASTELLA GRANA Y ORO Estocada desprendida (ovación tras petición); y media estocada y descabello (saludos tras aviso).

  • TOMÁS RUFO LILA Y ORO Dos pinchazos (silencio); y estocada (silencio)

Fue un quiero y no puedo. El tesón, la porfía de los toreros llevó la función a los 150 minutos. Ni uno con emoción. Las ilusiones se fueron diluyendo. Y eso que las hechuras de la corrida de Alcurrucén ilusionaban y costaba perder la fe. Solo uno, el segundo, se entregó de salida en el capote, pero todos hacían confiar en ese depósito de Núñez que a veces explota avanzada la faenas, pero no. Vinieron vacíos y vacíos se fueron. Como vacía se quedó la tarde con otro reventón de público en los tendidos. Fiasco generalizado.

La tarde no arrancó hasta el segundo cuando Castella recibió de capa a Alcalá en un gran saludo en el que ganó pasos desde el tercio a los medios, sin rectificar, avanzando, volando el capote al ralentí en verónicas espléndidas y rematando en los medios con una larga. Fue el único halo de luz. El Alcurrucén había cautivado por una despampanante hechura, largo, hondo y cuajado, estrecho de sienes, engatillado de pitones y una seriedad armónica que hacía de su estampa una pintura. Se paró en banderillas, tercio en el que expuso con valor y mérito José Chacón en un gran tercer par. Embistió y sacó buen fondo en la muleta de Castella, pero sin lanzarse. Pareció romper en la cuarta tanda, cuando apretó de verdad y exigió el torero. Un espejismo. Solo sirvió para que sonara el pasodoble «Juncal», diez días tarde, para rendir tributo a Jaime de Armiñán, fallecido el 9 de abril. Se afligió el toro con esa tanda y no le gustó que Sebastián lo exprimiera en cercanías. Demasiado trapazo para honrar a Juncal. Muy firme se mostró sin embargo Castella con el quinto. En los primeros compases manso de solemnidad, condición que no defecto, que sorprendentemente hizo que La Maestranza se levantara en armas. ¡Ver para creer! Uno de los templos del toreo protestando un manso… que se sostuvo y se mantuvo en la muleta, donde tuvo nobleza pero no clase. Donde se dejó pero no se entregó. Machacón Castella, con más voluntad que brillo. La tarde, en barrena.

Sin opción en el primero, agarrado al suelo irremediablemente, Carasucia dejó con la miel en los labios. A Morante el primero, que solo pudo dejar tres muletazos por el derecho con embriagador aroma de toreo caro y media docena de naturales que brotaron con intermitencia alimentando la esperanza de que el toro cogiera oxígeno, pero no. Ni oxígeno ni gasolina. Parecía agonizar... Como la feria de Morante, de seis toros le embistió medio.

Manso de solemnidad en el caballo el tercero, berrendo en negro, lucero, calcetero, de armónicas defensas y engatillada cuerna. Parecía un toro de Galache... Así de bajo y cara de bravo, pero no lo fue. Sacó temperamento en la apertura de muleta. Efecto gaseosa. Lo convirtió en una nobleza cada vez más apagada en la refriega de los medios, donde se rindió. Rufo le puso voluntad y tesón. Como al sexto, al que mató con eficacia con la tarde ya vencida.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios