25 septiembre 2020
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Juan del Álamo acaricia el premio en Las Ventas

Dispuesta y variada faena a un toro manso que rompió a embestir en la muleta pero que se acabó muy pronto. Con el quinto estuvo correcto y entregado ante las nulas posibilidades: Saludó una ovación en cada toro

Madrid /
04 jun 2019 / 21:54 H.

Juan del Álamo saludó una ovación tras pasaportar al primer toro de su lote, Sillero de nombre con el hierro de Las Ramblas. Manseó con estrépito en los primeros compases, hasta que Juan Francisco Peña le bajó los humos en el peto con dos puyazos soberanos. Brindó Juan del Álamo al diputado salmantino Jesús María Ortiz, en una barrera, por su labor al frente de la Escuela taurina de Salamanca. Rápido le cogió el aire Del Álamo a su oponente que rompió a embestir, con tres tandas importantes en las que el salmantino sintió el calor de los tendidos cuando usó la mano diestra con emotividad y buen trazo. Bajó la intensidad con la zurda, cuando el toro y estaba rendido, y rajado, buscaba tablas. La faena se fue a menos. Cerró por manoletinas y enterró medio acero en lo alto que necesitó un golpe del verduguillo.

Impecable estuvo con el descastado e inválido quinto. Un auténtico pufo que no dio una sola opción y que encrespó los ánimos del respetable por su carencia de todo lo mínimo para cualquier atisbo de triunfo. Muy protestado por su poca fortaleza, su mayor lastre fue la falta de casta. No se rindió Juan del Álamo que, perfecto en el trato y en las formas, busco con ánimo armarle faena con un planteamiento de formas asentadas y temple en su muleta. Faena rica en matices ante la losa de una tarde ya vencida a esas alturas por la desesperanza de la falta de empuje de sus oponentes. No se aburrió Del Álamo que le buscó las vueltas por ambos pitones a base de insistencia y buenas formas. El toro no valía un duro y a Juan del Alamo le reconocieron el esfuerzo y la profesionalidad sacándolo a la boca del burladero para recoger la ovación con la que finiquitaba su paso por San Isidro.

LA FICHA

Menos de media entrada. Toros de LAS RAMBLAS, mansos y deslucidos en conjunto, salvo el segundo que se dejó un poco más pero se aburrió y se rajó muy pronto; para MORENITO DE ARANDA (catafalco y plata), silencio y silencio; JUAN DEL ÁLAMO (blanco y plata), ovación con saludos en ambos; TOMÁS CAMPOS, palmas y silencio.