Borrar
A.G.G. en el juicio en la Audiencia Provincial. ARCHIVO
El Supremo confirma la sentencia del 'violador del Paseo Fluvial': 3 años y 8 meses de prisión

El Supremo confirma la sentencia del 'violador del Paseo Fluvial': 3 años y 8 meses de prisión

La Audiencia le condenó por un delito de tentativa de agresión sexual a una extranjera en el año 2018

M. C.

SALAMANCA

Martes, 9 de julio 2024, 14:04

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

El Tribunal Supremo ha confirmado la sentencia de la Audiencia Provincial de Salamanca que en el año 2021 condenó a A.G.G. por la agresión sexual en grado de tentativa a una joven extranjera en el mes de junio de 2018 en unas ruinas del Paseo Fluvial. El alto tribunal señala que no ha lugar al recurso de casación interpuesto por el acusado, como ya había resuelto anteriormente el Tribunal Superior de Justicia al que A.G.G. recurrió en apelación.

En su sentencia, el Tribunal Supremo condena además al recurrente al pago de las costas procesales ocasionadas.

La Audiencia Provincial le impuso una pena de 3 años y 8 meses de prisión, 5 años de libertad vigilada, 6 de alejamiento e incomunicación con la víctima y 6.282 euros en concepto de indemnización a la víctima.

La sentencia señala que sobre las 18:30 horas del 18 de junio de 2018, la joven, una estudiante británica de Erasmus en Salamanca, deambulaba por el Paseo Fluvial. La chica se adentró en la zona más apartada del mismo y se percató de la presencia del varón.

Entonces volvió sobre sus pasos, viendo en ese momento a este mostrar el pene por fuera del chándal que vestía.

Tras ello, «guiado por un ánimo libidinoso y de satisfacción sexual», señala la sentencia, se acercó a ella y contra su voluntad, la agarró por los brazos y mediante empujones y cierto arrastre, la llevó hasta el final del sendero al tiempo que le decía que «estuviera tranquila, que sólo iban a tener sexo».

Luego la tumbó boca arriba contra un árbol caído, pese a la resistencia opuesta por la chica, y le quitó el pantalón y las bragas.

Con el miembro fuera del pantalón y pegado a su cuerpo, le tocó los pechos por encima de la camiseta e intentó penetrarla vaginalmente, sin lograrlo ante la resistencia opuesta por ella que le insistió en que «no quería tener sexo con él».

Ante ello, A.G.G. se retiró, se puso en pie y se masturbó frente a ella, diciéndole: «¡Qué rico!».

La víctima aprovechó este momento para vestirse y recoger sus cosas, además de intentar, con su teléfono móvil, de hacer alguna foto a A.G.G., que no se lo permitió al arrebatárselo, para, acabar tirándolo a la maleza.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios