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Una mujer con conjuntivitis E.P.
La verdadera eficacia de la manzanilla para tratar la conjuntivitis

La verdadera eficacia de la manzanilla para tratar la conjuntivitis

Hay que tener cuidado porque su aplicación puede provocar una infección

Martes, 25 de abril 2023, 12:02

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La conjuntivitis es un proceso en el que se inflama la conjuntiva, una membrana muy delgada que recubre la parte blanca del globo ocular y la superficie interna del párpado. Es muy común tanto en niños como en los adultos, y se puede padecer en cualquier época del año, aunque hay más casos en primavera.

El doctor Tomás Parra, médico oftalmólogo del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, nos cuenta que el síntoma más habitual es el picor ocular, y especialmente en la parte interna, además de presentar ojos rojos, lagrimeo, hinchazón de párpados, y una secreción viscosa del ojo que puede causar legañas.

“En los estadios más avanzados se puede dar dolor, visión borrosa y fotofobia. La mayor parte de los síntomas suelen afectar a ambos ojos, aunque uno de ellos podría estar más afectado que el otro”, asevera en una entrevista con Infosalus.

Posibles causas de la conjuntivitis

Dice que la conjuntivitis puede tener un origen viral, si la persona que la padece ha estado en contacto con manos o toallas infectadas; o bien bacteriano, en caso de que haya una acumulación de bacterias en el ojo que pueden provenir de otra infección.

“También puede ser una irritación causada por agentes químicos, viento, humo, o cualquier otro tipo de polución ambiental, así como por una reacción alérgica al polvo, al moho, a la caspa animal, o al polen, entre otros. Además, la conjuntiva puede irritarse a raíz de un resfriado común, la luz ultravioleta de una soldadura eléctrica de arco, o la intensa luz solar que se refleja en la nieve”, añade.

Concretamente, el doctor Parra distingue tres tipos de conjuntivitis de acuerdo con la causa de origen:

1. Conjuntivitis bacteriana: más común en niños porque juegan con las manos sucias, y en personas mayores que presentan sequedad ocular o alteraciones en las vías lagrimales; también se puede presentar en personas con miopía, o que utilizan lentes de contacto frecuentemente; de ahí la importancia de la correcta higiene del ojo.

2. Conjuntivitis vírica: extremadamente contagiosa; por eso, si se detecta, se deben tomar precauciones para no propagarla; la mayor parte de las veces está causada por adenovirus, un grupo de virus muy contagioso que provoca enrojecimiento ocular, dolor, y párpados inflamados; aunque afirma que puede originarse igualmente por otros virus, como el de la gripe y el del herpes, que causan blefaroconjuntivitis, dando como resultado la aparición de pequeñas vesículas alrededor del ojo.

3. Conjuntivitis alérgica: no es contagiosa, sino que se relaciona con el contacto con un alérgeno; siendo más frecuente en personas con atopia y las que tienen otros síntomas alérgicos como faringitis, rinitis, o asma; los síntomas varían entre las personas de acuerdo con el alérgeno; y la mejor manera de prevenirla es evitar la exposición al agente externo en la medida de lo posible.

Qué hacer y qué no en estos casos

A juicio del especialista del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, lo ideal es acudir a un oftalmólogo cuando se identifican los primeros síntomas de conjuntivitis para tener un diagnóstico correcto y seguir el tratamiento pautado de acuerdo con la intensidad de los síntomas.

Además, remarca que lo más importante en estos casos es no dejarse llevar por los mitos porque pueden empeorar la afección ocular: “Es cierto que la manzanilla tiene propiedades antiinflamatorias y analgésicas; sin embargo, no se debe usar sin la recomendación previa del oftalmólogo, porque no actúa de la misma manera al aplicarla que al ingerirla”.

Aquí resalta que los ojos son “muy delicados”, y lo más probable es que la infusión de manzanilla no sea una solución estéril porque puede tener agua contaminada, por lo que se puede provocar una infección. “También es posible que altere la flora bacteriana normal de los ojos, resecarlos, o provocar una reacción alérgica. Además, el paciente no conoce a qué temperatura es recomendable aplicarla para tener los posibles beneficios en los ojos”, advierte el oftalmólogo.

Por ello, recomienda limpiar los ojos con suero fisiológico estéril y usar diferentes apósitos diferentes para cada ojo: “Las compresas frías y analgésicos suelen ser muy útiles, pero debe ser el oftalmólogo quien indique la administración del tratamiento”.

En cuanto al maquillaje este especialista dice que es común ver a personas que usan cosméticos para disimular el aspecto del ojo con conjuntivitis, si bien alerta de que esto puede empeorar la infección e, incluso, atrasar la curación. “Es mejor mantener los ojos limpios para poder aplicar el tratamiento indicado por el oftalmólogo, por esto se sugiere no maquillar los ojos con conjuntivitis”, asegura el experto.

En opinión del médico oftalmólogo del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega es muy común ver pacientes con conjuntivitis por el uso del maquillaje, resultado de compartir cosméticos o toallas con otras personas: “Si se han utilizado cosméticos durante la etapa inicial de la conjuntivitis, se recomienda lavar y desinfectar todos los utensilios de maquillaje que se usaron”.

La higiene es determinante

Definitivamente subraya el doctor Parra que la higiene es “muy importante antes, durante y después de la conjuntivitis”, con el fin de prevenirla, o para tener una pronta mejoría durante su tratamiento. “Las medidas de higiene se basan en lavar las manos antes de tocarse los ojos, evitar frotarlos, reducir la exposición al sol, usar gafas con filtro solar para rayos UV, no compartir productos cosméticos, toallas o sábanas, entre otros artículos personales; y acudir a un oftalmólogo tan pronto como se identifiquen los primeros síntomas”, relata.

Además, mantiene que pueden usarse gotas para la conjuntivitis sin medicamento para calmar la sensación de irritación, así como limpiar las legañas en las pestañas lavando suavemente con suero fisiológico.

Principales tratamientos

Por otro lado, este especialista subraya que existen diferentes tratamientos dependiendo del tipo de conjuntivitis. En su mayoría apunta que dado que son trastornos leves son fáciles de tratar con la administración de un colirio, pomada o gel antibiótico. “La conjuntivitis bacteriana se trata con diferentes antibióticos por medio de gotas. Por su parte, la alérgica y la vírica se basan en antihistamínicos tópicos y en lágrimas artificiales, o incluso algún corticoide tópico”, añade.

Generalmente el tratamiento dura una semana, según prosigue el doctor Parra, y las gotas se suelen administrar entre 4 y 6 veces diarias; mientras que la pomada o el gel entre 2 y 3 veces al día. “Si los síntomas son más generales, el oftalmólogo puede derivar al paciente al alergólogo para instaurar tratamientos sistémicos”, apostilla

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