Borrar
Imagen de un paciente, durante una intervención en la Unidad de Arritmias del Hospital de Salamanca. ALMEIDA
Marcapasos urgente: el método único en el mundo de la Cardiología salmantina

Marcapasos urgente: el método único en el mundo de la Cardiología salmantina

El Hospital es el primer centro del mundo que demuestra la eficacia de tener un equipo listo 24/7 para implantar estos dispositivos en un máximo de tres horas

Viernes, 29 de marzo 2024, 06:15

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

El equipo de Cardiología del Hospital de Salamanca ha presentado los resultados de su pionero modelo exprés para la implantación de marcapasos, que tras ser aplicado en casi 700 pacientes ha conseguido un notable ahorro de recursos, de dinero y -sobre todo- una reducción de la mortalidad y la morbilidad hasta en un 50%.

Este protocolo que se considera único -no hay ninguna publicación parecida en todo el planeta- apuesta por tener disponible un equipo de cardiólogos especializados en el implante de marcapasos durante las 24 horas del día y durante los siete días de la semana.

El objetivo es que, desde que se indica que un paciente necesita un marcapasos hasta que se le implanta, no pasen más de tres horas. El motivo, que está demostrado que «las complicaciones que aparecen en pacientes con bradiarritmias agudas y sintomáticas se concentran en el tiempo desde el diagnóstico hasta el implante de marcapasos permanente».

«Hemos modificado el proceso de implante de marcapasos cuando un paciente llega a Urgencias con una arritmia, o está en el Hospital por un evento agudo. En la mayoría de los casos, se suele esperar al día siguiente para implantarle. Incluso dos o tres días si la indicación se realiza un viernes y se opta por esperar al lunes. Esto es así porque en ningún lado se considera este proceso como una necesidad urgente de resolver al momento», explica el primer firmante de este trabajo: Javier Jiménez Candil.

El cardiólogo añade que «de lo que sí hay información por algunos estudios daneses es que durante ese tiempo que va desde la indicación al implante es cuando se pueden producir la mayoría de complicaciones como infecciones por hospitalización, delirios, que se descoloque el aparato transitorio…».

La iniciativa del 'implante non stop' tuvo algo de casual. «Aprovechando la inercia de la pandemia, cuando actuábamos así de rápido para evitar que los pacientes tuvieran que ser ingresados en el Hospital junto con pacientes infectados, decidimos continuar después de la pandemia con este método porque veíamos que estaba dando buenos resultados», reconoce el doctor Candil.

A partir de entonces se regularizó este sistema que se marca un exigente objetivo: que un paciente llegue al Hospital con un corazón en apuros y a las siete horas esté ya en su casa con un marcapasos.

«Primero hacemos un diagnóstico para excluir causas reversibles de ese evento agudo. Cuando se indica que necesita un marcapasos, a las tres horas tienen que estar implantado -tiempo para que un cardiólogo especializado acuda al Hospital, sea la hora que sea- y después del implante se esperan cuatro horas para hacer una revisión, una radiografía y que se pueda marchar a casa», detalla el jefe de la Unidad de Arritmias y Electrofisiología Cardíaca Invasiva del Hospital de Salamanca.

Para mantener este sistema de alerta 24/7 es obligatorio contar con profesionales disponibles en todo momento. Los cuatro cardiólogos de la Unidad de Arritmias se organizan para estar siempre localizables y se coordinan con el equipo de Enfermería, la Unidad de Coronarias y los cardiólogos que estén de guardia en ese momento.

Las ventajas que se han registrado y publicado en la Revista Española de Cardiología son principalmente tres.

«En primer lugar, hemos reducido el consumo de recursos. Se estima que la estancia media de estos pacientes era de dos días de ingreso», explican desde el servicio de Cardiología.

La segunda gran ventaja es el ahorro económico: «En términos económicos, contando con lo que cuesta la guardia, el ahorro es de unos 600 euros por paciente», añaden.

Por último, «la morbilidad se ha reducido en un 50% porque el paciente que no ingresa no se agita, no tiene delirios, ni infecciones…».

Además, este proceso de implante «es tan seguro como hacerlo de forma programada, siempre que esté en manos expertas en este campo», como lo demuestran los resultados en 664 pacientes.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios