28 septiembre 2020
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El paso por Salamanca de Don Juan Carlos I

Los viajes a la provincia comenzaron como infante en 1960 en una visita privada. Como Rey su primer acto fue en 1976 en la Universidad y el último, en 2006 en las Escuelas de Matacán

06 ago 2020 / 21:39 H.

Salamanca para el rey Juan Carlos I ha sido un refugio cultural, militar y de caza. Ahora que el emérito pone tierra de por medio con España, se rumorea que más bien un océano, la provincia recuerda su llegada por primera vez en un viaje privado en 1960 como infante. Un viernes 21 de octubre conoció la Catedral, la Universidad y la Base Aérea de Matacán, un perfil de visita que marcaría la relación con Salamanca y en el que posteriormente la incluiría como destino de caza. Aquella primera vez se alojó en el Gran Hotel y llegó en un mercedes 220 negro para pasar todo un fin de semana en la ciudad.

Pero su primer acto como Rey no se produjo hasta 1976. Entonces el jovencísimo Juan Carlos acudió junto a la reina Sofía para presidir la apertura del curso de la Universidad. Después inauguraron oficialmente el edificio del Hospital Clínico. Como visita oficial los reyes acudieron a Salamanca en 1984, viaje que también les llevó a Béjar y Ciudad Rodrigo. Cuando Salamanca celebró la capitalidad cultural de 2002 Juan Carlos fue nombrado “Mecenas de Honor de la Universidad”. Aquí recibió a los mandatarios durante la Cumbre Iberoamericana en 2005, cuando inauguró el DA2.

Juan Carlos también ha viajado a la provincia para visitar al Mando de Ingenieros en abril de 2006, así como la Base Aérea de Matacán. La primera vez en 1994 y la segunda en octubre de 2006, última visita del emérito a la provincia para celebrar el 50 aniversario de la Escuela Militar de Tránsito Aéreo. Si la llegada en su primera visita fue por tierra y en un mercedes, en la última visita hasta ahora fue por aire en un helicóptero “superpuma”.

Pero el rey también ha viajado a Salamanca por ocio, en concreto para disfrutar de una de sus aficiones: la caza. En La Alberca se recuerda como un hito histórico su llegada para abatir a un macho montés, récord del mundo. La finca de Pedro Llen ha sido uno de sus lugares preferidos para abatir piezas. Primero en 1999 y después en 2004 cuando ya estaba operativo el complejo turístico, jornada en la que también cazó en la finca de Alfonso Sánchez Fabrés en Aldeanueva de la Sierra.

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