26 mayo 2020
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Del teletrabajo a la tramitación de los ERTEs, la labor de las empresas de servicios en tiempos del coronavirus

Soraya Mateos narra su rutina diaria en el sector de la seguridad y las telecomunicaciones y los hermanos Hernández sus desvelos para asesorar a los empresarios

21 may 2020 / 21:53 H.

La pandemia también ha trastocado el día a día laboral de Soraya Mateos y del resto de sus compañeros en Amtel Azul Teleco, donde desde entonces han cambiado muchas de sus rutinas “aunque siempre hemos intentado ofrecer el mejor de los servicios”.

Así, las primeras semanas se centraron en atender llamadas de urgencias y también en adaptar los negocios y oficinas a algo que hasta ahora era casi desconocido en Salamanca: el teletrabajo. “Lo que la gente quería era que cuando sus clientes llamaran todo siguiera siendo igual, como si ellos continuaran estando allí, y por eso tuvimos bastante actividad esos días”, recuerda.

También su manera de trabajar ha cambiado debido a las medidas de protección impuestas. “Nuestros técnicos no entran en los domicilios por su seguridad y también por la de nuestros clientes, aunque es verdad que gracias a la tecnología que tenemos trabajamos mucho en remoto”.

La empresa sigue acudiendo a las comunidades de vecinos, donde antes de la pandemia demandaban mucho sus servicios por la adaptación al famoso dividendo digital. “Lo que hacemos ahora, también para evitar el contacto, es hablar antes con los presidentes para que nos dejen abiertos los cuartos donde está toda la tecnología. La verdad es que todo el mundo se muestra muy predispuesto con nosotros”, explica agradecida.

Del teletrabajo a la tramitación de los ERTEs, la labor de las empresas de servicios en tiempos del coronavirus

En la oficina de Amtel también han cambiado las cosas, reconoce Soraya, con el fin de aumentar las medidas de protección. “La gente tiene que entrar con mascarilla y una persona solo a la vez”, aunque también lamenta lo "impersonal" que parece ahora todo. “Es una situación rara porque pierdes la cercanía que antes tenías con la gente, aunque poco a poco lo vayamos normalizando todos”, tal y como afirma.

Cree que esta "nueva normalidad" a la que nos ha llevado el virus si algo demuestra es que el ser humano puede adaptarse a todo. “Al final las personas somos supervivientes, aunque habíamos llegado a un punto de impersonalidad que nos hacía parecer máquinas. Ojalá esta situación nos sirva de punto y aparte en nuestras vidas”, asegura.

Avelino y Ángel María Hernández. | L.G.
Avelino y Ángel María Hernández. | L.G.

“Salamanca quedará muy tocada por el tejido empresarial que tiene”

Para Avelino Hernández Hernández y su hermano Ángel María, de H&H Asesores, la pandemia ha sido también un duro golpe del que la economía tardará tiempo en recuperarse. “Después del problema sanitario nos llega el económico, que será especialmente complicado en una ciudad como Salamanca por el tejido empresarial que tenemos muy basado en el sector servicios y en la hostelería”.

Al caos sanitario de estas últimas semanas se suma ahora una gran incertidumbre económica que afecta principalmente a los autónomos. “Hemos tenido mucha inquietud entre nuestros clientes por toda la tramitación de los ERTES, de las ayudas... fue un auténtico caos y lo sigue siendo porque la gente ve que las prestaciones no llegan a su debido tiempo”, asegura Avelino Hernández. Precisamente ese retraso a la hora de cobrar las ayudas no hace si no complicar la situación. “Cuando las medidas se anunciaron en la televisión la gente pensó que iba a ser algo inmediato, pero hasta que se traducen en algo concreto puede pasar hasta un mes y eso para una pequeña empresa que ha tenido que cerrar es mucho tiempo”.

Su experiencia como experto fiscal le hace ver lo tocados que quedarán muchos negocios, aunque también vivir de cerca los efectos de la pandemia le ha hecho aprender una verdadera lección: “Ves que al final los gobernantes se quedan en lo superfluo y que han descuidado las bases no haciendo, por ejemplo, una inversión sólida en el tema de la asistencia. Este virus nos ha enseñado que somos más frágiles de lo que pensamos”.

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