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Purificación Gacto, en el centro. HOSPITAL VIRGEN DEL ROCÍO
La cirujana salmantina detrás de la piel humana artificial para grandes quemados

La cirujana salmantina detrás de la piel humana artificial para grandes quemados

Purificación Gacto logra el hito de la autorización para el Hospital Virgen del Rocio del uso de piel humana amplificada en laboratorios como tratamiento para grandes quemados

Ángel Benito

Salamanca

Lunes, 24 de junio 2024, 17:38

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En el año 2016, Purificación Gacto, natural de Salamanca y jefa de la Unidad de la Gestión Clínica de Cirugía Plástica y Grandes Quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla se convertía en protagonista a nivel mundial tras realizar una intervención pionera al usar células extraídas de la piel de una mujer, que ya estaba desahuciada, por tener quemaduras que afectaron al 70% de su cuerpo en un incendio. Se iniciaba parte de un camino que esta semana ha dado un nuevo paso al ser el primer centro de toda España en conseguir la autorización para utilizar piel humana artificial como medicamento de terapia avanzada para su uso en grandes quemados. «La autorización nos permite usar esta piel cultivada con todas las garantías como si fuese un medicamento. Durante estos años desde que empezamos a poner la piel había que hacer un informe personalizado para cada paciente y que el Ministerio de Sanidad lo autorizara como uso compasivo, es decir como la última oportunidad para el paciente», explica la salmantina a este periódico.

¿Qué ventajas tiene esta piel artificial? La cirujana plástica señala que para su uso en grandes quemados —adultos jóvenes con más del 70 y el 80% de la superficie de la piel quemada— ha supuesto «un antes y un después». «En pacientes en los que no había suficiente superficie donante en condiciones había que coger injertos y esperar a que se regenerara la piel por lo que la estancia hospitalaria se alargaba muchísimo con riesgo de infecciones y una disminución de la supervivencia. Sin embargo, ahora se puede cultivar esa piel que tarda 3 o 4 semanas y se puede colocar sobre el paciente», detalla sobre la importancia de este avance. El proceso consiste en una pequeña biopsia de piel sana de solo 3x3 centímetros. Este fragmento se amplifica en cultivos para generar el número de centímetros necesarios, en función de la quemadura. Tras tener la piel artificial creada, se hace una intervención quirúrgica y se coloca sobre la superficie cutánea cruenta. «No se le quita más piel sana, baja el riesgo de infección y los dolores de las curas», incide.

Gacto señala que otra de las principales ventajas al obtener la autorización de la Agencia Española del Medicamento es su «accesibilidad». «Ya es como si fuera un medicamento y se hace en las mismas condiciones. En función de la disponibilidad del laboratorio de Granada se podría solicitar».

La cirujana salmantina reconoce que la autorización también ha sido «un refrendo» a todo el trabajo que ha venido realizando desde 2012 en que se creó el primer modelo artificial en laboratorio, así como la «garantía» de ofrecer a los pacientes «una piel cultivada que cumple con todas las garantías sanitarias».

Esta autorización no supone el cierre de una etapa. Gacto reconoce que se están dando pasos en la investigación básica con tejidos de córnea para oftalmólogos o cartílagos para los traumatólogos y seguir con otras líneas de fabricación de tejido autólogo. «Nosotros estamos tratando de implementar todas las mejoras para hacer un modelo referente que sea lo mejor posible».

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