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Torrente Ballester, junto al alcalde Fernández de Trocóniz, pregonando la Feria del Libro en abril de 1991. ARCHIVO
25 años de la muerte de Torrente Ballester

25 años de la muerte de Torrente Ballester

El escritor, Premio Nacional de Literatura y Premio Cervantes, murió en Salamanca en 1999. Desempeñó una gran labor como docente en la ciudad, mereciendo el título de Hijo Adoptivo. Fue nombrado 'honoris causa' de la Universidad y pregonero vitalicio de la Feria del Libro

Elena Martín

Salamanca

Domingo, 28 de enero 2024, 07:00

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27 de enero de 1999. La vida de Gonzalo Torrente Ballester se apagaba para siempre. Lo hacía en Salamanca, ciudad en la que, después de tantos viajes y mudanzas, depositó todo su saber hasta el final de sus días y habiendo dejado una estela difícil de igualar en el ámbito novelístico. Y es que, con obras como 'Los gozos y las sombras', 'La saga/fuga', 'Filomeno, a mi pesar' o 'Crónica del rey pasmado', alcanzó la popularidad que le ha llevado a ser reconocido como 'digno sucesor de Cervantes', además de a ser nombrado 'honoris causa' de la Universidad de Salamanca, Hijo Adoptivo de la misma y pregonero vitalicio de una cita a la que los salmantinos más files a la lectura nunca faltan: la Feria del Libro.

'Don Gonzalo', que era así como se le llamaba, es considerado uno de los escritores más relevantes del siglo XX, pese a que todos los méritos se le atribuyeron algo tarde: a sus 62 años. Después de haber encadenado sucesivos viajes y sucesivas mudanzas, a Salamanca le llegó la suerte de poder contar con una de las grandes plumas de la literatura y con una de las mejores fuentes del saber que se recuerdan.

En la capital del Tormes, 'Don Gonzalo' desarrolló una gran labor como docente en el Instituto Torres Villarroel, la cual le llevó a merecer varias estatuas con las que a día de hoy se le recuerdan. Pero su recuerdo intangible no se queda en meros monumentos. Además, Gonzalo Torrente Ballester da nombre a una avenida y a una de las bibliotecas más conocidas de la capital charra, en las que, cada día, de forma omnipresente, 'supervisa' el ajetreo de los centenares de lectores que acuden a rebuscar entre sus estantes.

25 años después de su fallecimiento, a Torrente Ballester, el literato más asiduo a la Plaza Mayor de la capital del Tormes que supo aunar en su obra lo racional y lo mágico, la lógica y la imaginación, se le ha vuelto a recordar de la mejor forma posible: por medio de la cultura. Y, en ese tributo, llevado a cabo ayer en Ferrol, se hizo alusión a su paso por la ciudad que le vio difundir todos sus conocimientos, además de su talento abarcando novela, teatro, ensayo, periodismo o adaptaciones: Salamanca.

En un acto que contó con la presencia de algunas personalidades como la del presidente de la Real Academia Galega, Víctor F. Freixanes, amigo y gran conocedor de la figura de 'Don Gonzalo', el catedrático y compositor Miguel Brotóns estrenó la composición off-side hecha para homenajear a una de las figuras más grandes del siglo pasado.

Con una partitura de 11 minutos de duración y la participación de la soprano Patricia Rodríguez y del pianista Alejo Amoedo, se recordó a 'Don Gonzalo' con algunas de sus frases y declaraciones hechas a la prensa cantadas, en las que, además, se hizo alusión al amor que sintió hasta el final por Salamanca. «Compostela y Salamanca, tierras de mi corazón, mundos en los que he vivido el realismo y la ficción», rezó uno de los versos de la composición musical.

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