25 mayo 2020
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Vigilancia especial en el ‘pueblo residencia’ de Salamanca por la emergencia sanitaria

Los apenas cuarenta vecinos que permanecen en Cerezal de Peñahorcada superan de media los 70 años, no tienen necesidades especiales pero ‘hay que estar pendientes de ellos’ dice el regidor, Juan González

28 mar 2020 / 22:50 H.

Para nadie está siendo fácil el aislamiento provocado por la crisis del coronavirus, pero sin duda ninguna quienes más lo están padeciendo, debido en gran parte al miedo de sentirse los más vulnerables ante la enfermedad son los más mayores de las zonas rurales de la provincia.

Dentro de una provincia con un mundo rural habitado mayoritariamente por personas mayores, hay una localidad que supera a todas en cuanto a media de edad de sus habitantes, superando los 70 años de media, entre los poco menos de ochenta habitantes censados.

“A pesar de que estamos a la cabeza del envejecimiento por municipios, la situación está tranquila y mostramos nuestra preocupación por todos ellos prácticamente a diario”, destacó el alcalde de Cerezal de Peñahorcada, Juan González González, al que “la crisis y el decreto de confinamiento me pilló en Salamanca y desde aquí hablo todos los días con el pueblo para ver cómo van las cosas y qué necesidades hay”.

Sin bar, sin comercio, sin escuela y con consulta de médico en días alternos en tiempos normales, los vecinos de Cerezal de Peñahorcada dependen del panadero de la cercana localidad de Mieza y de los vendedores ambulantes que pasan por el pueblo.

“La visita de los vendedores ambulantes, que realizan las entregas prácticamente puerta por puerta, posibilita en gran medida el aislamiento necesarios de nuestros mayores, por lo que no ha sido necesario poner un servicio de entrega a domicilio como se está haciendo en otros pueblos, aunque siempre estamos dispuestos a colaborar en aquellos casos que sí necesiten alguna compra en concreto”, señaló el regidor.

Aunque en el último censo aparecen registrados 78 vecinos, durante esta cuarentena impuesta solo residen en Cerezal de Peñahorcada “alrededor de cuarenta vecinos y afortunadamente están todos bien y el pueblo está tranquilo”, aseguró el alcalde, Juan González.