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Parada de Rubiales reconvertirá las antiguas escuelas en un bar provisional.
De alcalde a camarero ocasional en Parada de Rubiales: «Es primordial para los vecinos»

De alcalde a camarero ocasional en Parada de Rubiales: «Es primordial para los vecinos»

El Ayuntamiento creará un centro social tras el cierre del último establecimiento

ISABEL ALONSO

Miércoles, 20 de septiembre 2023, 18:28

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Si algo tiene claro José María Cudillos, alcalde de Parada de Rubiales, es que un bar es «fundamental» para un pueblo.

Y por eso cuando cerró el último por jubilación se empeñó en hacer todo lo posible para que los vecinos no perdieran su lugar de encuentro y convivencia.

«La gente te lo pide porque al final el bar es su centro de reunión y por eso para mí es una prioridad», reconoce el regidor.

Así, tras el cierre del último establecimiento hostelero, y ante la perspectiva de perder ese espacio de convivencia, el Ayuntamiento reconvertirá las escuelas viejas en un nuevo espacio donde poder reunir a los vecinos.

Se trata de una medida «transitoria», para no dejar a los vecinos huérfanos de un lugar de encuentro, porque el objetivo final del Ayuntamiento de Parada es hacer un centro social .

«Sabemos que para el Consistorio va a ser un gasto extra, pero con ayuda de la Diputación de Salamanca queremos habilitar este nuevo espacio y sacarlo a concurso con todas las facilidades del mundo que podamos», explica el alcalde.

De hecho, en su afán por evitar que su pueblo pierda el bar, la solución provisional que encontró el regidor este verano fue instalar una caseta de feria.

«Nos tocó dar muchas vueltas pero al final conseguimos una caseta hostelera que instalamos junto al frontón y que ha sido un gran éxito», reconoce satisfecho José María Cudillos.

Tener un bar es una prioridad

«Para nosotros tener un bar es una prioridad, primero por el servicio a los vecinos, y segundo porque la gente de fuera no vendrá a Parada si aquí no puede tomar algo».

Este interés hizo además que el alcalde se reconvirtiera en camarero para atender él mismo la caseta durante 10 días: «Los chicos que la llevaban, y que han acabado encantados, tenían el compromiso de ir a las fiestas de Carbajosa y para evitar que la caseta de mi pueblo se quedara desantendida por falta de personal me tocó ponerme a trabajar en ella aprovechando el periodo de vacaciones de mi trabajo », reconoce.

Un sacrificio que los vecinos han agradecido reafirmando la idea del Consistorio de sacar adelante este nuevo centro social. «El bar para un pueblo es fundamental porque va más allá de un lugar donde tomarse un café», concluye convencido el alcalde.

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