19 junio 2019
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Un año y ¡qué año!

24 may 2019 / 03:00 H.
César Lumbreras
La trastienda

Si las cuentas no me fallan, mañana, víspera de las elecciones municipales, la mayoría de las autonómicas y las europeas, se cumplirá un año desde que el PSOE de Pedro Sánchez registró la moción de censura contra el entonces presidente Mariano Rajoy. Y el balance de estos doce meses no puede ser más increíble. Si hoy hace un año hubiese adelantado en esta columna todo lo que iba a pasar, usted, querido lector, habría bloqueado la centralita de LA GACETA, así como su correo electrónico, pidiendo que me echasen y que procurasen ponerme a buen recaudo. Pero ahí están los hechos: registro de la moción de censura, celebración del debate, Rajoy pierde y Pedro Sánchez gana y se convierte en el presidente del Gobierno. Suma: formación del nuevo Ejecutivo que se presentó con cuentagotas y con un perfil de lo más variopinto.

Más: en el lado del PP, crisis importante, incluida la dimisión de Rajoy, su abandono de la política y la incorporación a su plaza de registrador. Y sigue: convocatoria de primarias en el PP que terminan ganando Pablo Casado y el ínclito Teodorín; María Dolores de Cospedal, primera derrotada, y Soraya Sáenz de Santamaría dejan la política también y se van a la Abogacía del Estado y a un bufete privado respectivamente.

Suma y sigue: después de muchos tropiezos, Sánchez aguanta, resiste y termina convocando elecciones generales a finales de abril, en las que los socialistas, por los que un año antes nadie daba un euro, terminan siendo la lista más votada y todo apunta a que continuará en la Moncloa. Pero es que antes de esto último hubo elecciones en Andalucía y los socialistas de Susana Díaz fueron desalojados del Gobierno, algo que parecía imposible. Además, en esos comicios entraron en el Parlamento andaluz los diputados de Vox, en un avance de lo que sucedería después en las generales. Total, ver para creer.

Y, por si fuera poco, la sesión de las nuevas Cortes se convirtió en todo un espectáculo que ha continuado en los días siguientes debido a los presos catalanes que resultaron elegidos. Después, Meritxell, la nueva presidenta del Congreso, y los magistrados del Tribunal Supremo, como si jugasen al tenis, pasándose la pelota de un lado al otro. Todo un espectáculo, lamentable, pero al fin y al cabo espectáculo. Y eso en vísperas de unas elecciones municipales, parte de las autonómicas y europeas, que tienen lugar el domingo, un año y un día después de que se registrase la dichosa moción de censura, que fue el principio de todo. ¿Se puede pedir más? Creo que solo hay que esperar, porque en los próximos días, semanas e incluso algún mes, vamos a vivir todavía unas cuentas sorpresas. Al tiempo.