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Opinión

Antiguas salas de baile

El baile de «la Raqueta» se encontraba en las afueras de san Bernardo desde 1866 y era el más barriobajero

Sábado, 25 de mayo 2024, 05:30

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Las salas donde bailaron nuestros antepasados proliferan y así en el siglo XIX existen: «El Salón Oriental», que inaugura en 1856 en el campo de san Francisco Luis Araujo, adonde acudían las artesanas domingos y festivos para alternar con los señoritos, que rechazaban los desangelados y sosos bailes de los Casinos y bailaban el «schottisch» y la mazurca de forma achulada, en rivalidad con otro baile situado en la calle de Bermejeros, de estudiantes y modistillas, denominado «El Buen Humor», que no tiene nada que ver con el que celebraba sus bailes en el «Salón Variedades». En él se daban también funciones gallísticas y veladas de cantaores y tocaores, amenizadas por el maestro Ricardo Cantos Mendoza al piano, que daba clases particulares en su vivienda de la plaza de la Verdura. En 1890 lo toma una nueva empresa manteniendo la orquesta de 10 profesores y lo bautiza como «La Lira», más tarde «Apolo». Se da la coincidencia de que Luis G. Araujo, compositor de schotis, nace en Salamanca, pero en la villa mejicana que fundara en 1602 el V conde de Monterrey.

En 1860 crea «La Nueva Iberia» Raimundo del Rey en Prior 9 y 11, como café, restaurante, buñolería y horchatería, trocándose después en café cantante, con sala de baile y reservados muy íntimos.

El baile de «la Raqueta» se encontraba en las afueras de san Bernardo desde 1866 y era el más barriobajero de los existentes. Con tribuna principal para observar a los danzantes de la planta baja, tenía unos reservados más arriba a donde se ascendía por empinada escalera de gato, que muchas veces no se necesitaba para bajar, pues algún cuerpo caía a plomo sobre las tribunas con el cuerpo cosido a puñaladas.

En agosto de 1884 se inaugura el «Salón Artístico Salmantino» en la Plaza de los Menores para dar representaciones de zarzuela y en las temporadas de invierno se habilita para sus célebres bailes de Carnaval y Nochevieja y alberga los que organizan diversas sociedades, agrupaciones y gremios, entre ellos el «Kana Klub».

El del «Centro Salmantino» en Espoz y Mina, con piano mecánico y selecto ambigú en 1888, era propiedad de Alejandro Triguero. En 1889 se inaugura «El Brillante» en la Casa de la Tierra y luego toma el nombre de la sociedad «La Amistad», que ya existía en 1871. «El Lirio» en la calle Asadería pasó por diversos nombres, como «Asadería» y «Nacional». Tuvo efímera existencia el «Salón de la Alegría» en la Avenida de Canals, hoy paseo de la Estación.

El «Variedades» en la calle del Prior 3 y 5 sustituye a «La Perla» y a «El Siglo».

En 1871 inaugura en el Liceo sus bailes la sociedad «La Floreciente», luego con local propio. La «Nueva Salmantina» se asienta en el teatro del Hospital, con el director de orquesta y violinista Angel Piñuela, profesor de Tomás Bretón cuando las clases de la Escuela de san Eloy se daban en el palacio de Monterrey. El «Nuevo Salón Artístico» en la Cuesta del Carmen se confunde a veces con el citado «Salón Artístico Salmantino» de la Plaza de los Menores pues coincidieron en fechas a finales del XIX.

Ya en el siglo XX, en febrero de 1903 existen los siguientes: En 1905 inaugura la sociedad de baile «Escolar Mercantil» su sede en la plazuela de san Julián. En la bajada de san Julián en la primera década los salones «El ramillete de flores» y en Ramos del Manzano «El salón Terpsícore», «La Marina», «El Mimí», «La Parisien» y «El París» de Agustín Ceballos que en 1914 es sustituido por el «Two Sport». «El Tupinamba», en las proximidades, tiene su sede en la calle Pecellín naciendo en 1907 y habiendo sido hasta entonces el alojamiento de «La Juventud Artesana». El «Romea».

En febrero de 1911 el salón de baile «El Talismán» en la calle del Brocense del confitero y chocolatero Pepe Castaño que duró hasta 1919. En 1914, «La Gran Vía» también en Asadería. El «Niza», que ya aparece en 1914, estaba en la Plaza de san Julián, en la travesía del Pinto, llegando como «Iris» a la época de posguerra. En la primera década también aparece el barrio chino «La Alegría» en Esgrima, 12.

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