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El tiempo es caprichoso, exigente, nimio, egoísta. El tiempo pasa queramos o no. El tiempo nos sigue, nos persigue, por mucho que nos escondamos, por mucho que le demos la espalda, o no estemos de acuerdo con él. El tiempo es sabio, pone a cada cual en su sitio, o no, no lo sé. El tiempo es el mejor regalo que le puedes hacer a alguien, porque, como siempre, las mejores cosas en la vida no se pueden pagar con dinero. Puede que ser mi tiempo, puede que tenga mis tiempos, depende de cada cual.

El tiempo es eso que todos pensamos que tenemos, todos pensamos que nos falta y que a veces, sin previo aviso, de repente, se termina. Porque el tiempo va a su bola, el tiempo corre, o se detiene, justo al revés de lo que te habría gustado. Cosas del tiempo.

Porque el tiempo es relativo, va en función de quién lo sufra, porque Rosell acaba de salir de pasar un tiempo en la cárcel, y a él seguro que se le ha hecho eterno. Porque Pedro Sánchez lleva ya tiempo de presidente del Gobierno, y a mí se me ha hecho eterno. Porque hace tanto tiempo que no plantamos cara al Barcelona en condiciones, que a los madridistas se nos está haciendo eterno.

Intentamos compartimentar el tiempo, le metemos las limitaciones de días, horas, minutos... Pero a él le da igual. Se muere de risa de nosotros. Juega al despiste, y puede haber personas universitarias increíbles de más de treinta, y abuelos cuya pasión sea el surf. Eso es así.

¿Cuántas veces has pensado que no te da tiempo a algo? ¿Cuántas has creído que no tienes tiempo? ¿Te obsesiona llegar a tiempo? Intentar vencer al tiempo es como ponerle puertas al mar, que los holandeses parecía que, en cierta media, lo habían conseguido, pero resulta que el mar, poco a poco, va ganando y recuperando terreno. Como el tiempo.

Y este año tenemos elecciones, muchas, y puede que lleguen nuevos tiempos para este país en el que vivimos que se llama España. Y nunca lo nuevo tiene por qué ser mejor, ni hay que aferrarse a lo de siempre. Pensemos, reflexiones, tomémonos nuestro tiempo y decidamos lo que de verdad nos conviene, no como individuos, si no como sociedad. En fin, ya veremos lo que pasa... Tiempo al tiempo.

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