03 agosto 2020
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Así es la nueva estrategia de radares de la DGT para evitar frenazos bruscos

El objetivo es que no se superen con creces los límites de velocidad y evitar así que los conductores paren de golpe cuando aparece un control de velocidad

15 ene 2020 / 08:53 H.

Se les ha bautizado de forma errónea como radares ‘antifrenazos’. Aunque el término aparece en un sinfín de noticias, no existen como tal. Otros prefieren denominarlos como radares “en cascada”. Lo cierto es que la Dirección General de Tráfico (DGT) todavía no ha dado nombre a una nueva forma de colocar estos dispositivos de control de velocidad. Por lo tanto no estamos ante un nuevo tipo de radar, sino ante una estrategia diferente para evitar algo muy común: los frenazos bruscos cuando un conductor se topa con un cinemómetro.

Ha sido la Policía Foral de Navarra la que empezó a usar una nueva fórmula que consistía en colocar radares móviles en las cercanías de radares fijos. De esta forma se ‘cazaba’ a los listos que levantan el pie del acelerador cuando ven señalizado un cinemómetro pero, acto seguido, vuelven a las andadas. Es decir, a hacer de su capa un sayo y convertirse en unos auténticos criminales al volante. Porque no olvidemos que los límites de velocidad están para cumplirlos. Igual que las personas normales no van por la calle robando, ni matando, ni difamando porque saben que es un delito. De la misma forma tenemos que dejar de banalizar los límites de velocidad pensando que la DGT está equivocada o que su objetivo es recaudar. Quien se juegue la vida y ponga la de los demás en peligro, que pague. Porque tan indecente e intolerable es conducir bajo los efectos del alcohol o hablando por el móvil, que circular a 120 kilómetros por hora en una carretera limitada a 90, por ejemplo.

La nueva estrategia de la DGT se ha llevado a la práctica colocando varios radares fijos en un mismo tramo, por ejemplo. Pero también se ha reforzado con las siguientes medidas:

- Los radares de tramo también se han convertido en una solución cada vez más utilizada para controlar la velocidad de los conductores a lo largo de todo un tramo y no solo en un punto concreto.

- Los radares móviles de nueva generación, más compactos, y sencillos de camuflar, y los helicópteros Pegasus, han contribuido a conseguir que los conductores reduzcan su velocidad, conscientes de que pueden ser identificados, y sancionados, en cualquier momento, aún sin ver ningún coche susceptible de ser un vehículo camuflado y equipar un radar en la carretera.

- Tráfico también está utilizando otros medios disuasorios, como avisar de los radares móviles, y helicópteros Pegasus, en tramos de decenas e incluso cientos de kilómetros. De esta forma, el conductor es consciente de la presencia de un radar, y de que existen probabilidades altas de que se cruce con él, de manera que para evitarlo necesariamente debería moderar su velocidad.

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