13 noviembre 2019
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Se lesiona el árbitro del Real B-Salamanca y piden por un megáfono si hay otro en el campo

El colegiado catalán Sauleda Torrent se tuvo que retirar en el minuto 20 por un problema muscular y el partido quedó suspendido

09 nov 2019 / 22:02 H.

“¿Hay algún médico a bordo?” se pregunta en un avión por megafonía cuando alguien necesita asistencia sanitaria. En las instalaciones de Zubieta lo que se ha necesitado este sábado es un árbitro. Y también se ha pedido por megafonía. Mejor dicho, por un megáfono. Esta rocambolesca situación se ha vivido en el encuentro que están disputado la Real Sociedad B y el Salamanca UDS en las instalaciones del club donostiarra. En el minuto 20 de juego, el colegiado del encuentro, el catalán Sauleda Torrent, cayó sobre el terreno de juego. En su rostro se reflejaban unos evidentes síntomas de dolor y al césped saltaron las asistencias de ambos conjuntos. Después de unos minutos de confusión en los que lógicamente el encuentro quedó detenido, el árbitro tuvo que abandonar el campo. No podía seguir. Ni tan siquiera podía continuar como asistente y que otro miembro del trío asumiera el papel principal.

En ese momento llegó el desconcierto y los jugadores tuvieron que retirarse a los vestuarios después de hacer algún rondo sobre el césped. Recordemos que en Segunda B no hay cuarto árbitro ni tampoco sería adecuado haber continuado con un árbitro principal y un asistente como sí ha sucedido en algún partido de Tercera División. El Reglamento General de la Real Federación Española de Fútbol refleja lo siguiente cuando sucede un caso así: “Si una vez comenzado el encuentro le sobreviniera al árbitro imposibilidad para actuar por causa o accidente ajenos a su voluntad, será sustituido por el asistente que, entre los dos designados, esté adscrito a superior categoría arbitral, quedando el otro en su condición de tal; si bien el sustituto del principal podrá decidir, si lo estimara conveniente y cupiera la posibilidad, que intervenga como segundo asistente, cualquier árbitro con credencial federativa en vigor que se encontrase presente en las instalaciones deportivas”.

Por este motivo se usó un megáfono de un aficionado del Salamanca UDS, para preguntar si había algún árbitro en las instalaciones. No hubo suerte y finalmente se tuvo que llamar a uno de San Sebastián para que acudiera raudo y veloz a las instalaciones de Zubieta, que están a 12 kilómetros del centro de la capital donostiarra. Pero la tarde estaba gafada y su presencia se retrasó más de la cuenta porque en la autovía A-1 que separa San Sebastián de Zubieta se produjo un accidente de tráfico que provocó un importante tapón.