Borrar
Alvarito forcejea con el local Ju durante el choque de este domingo en Barreiro. RAÚL BAQUERO
Paso de gigante del Salamanca UDS por el ascenso en Barreiro (0-1)

Paso de gigante del Salamanca UDS por el ascenso en Barreiro (0-1)

El conjunto de Chiapas se impone en la ida de la final por subir a Segunda Federación con un tanto de Fassani a la hora de partido. Encuentro maduro de los albinegros que jugaron 45 minutos con uno más por la expulsión del local Rivera

Domingo, 16 de junio 2024

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

La distancia entre el estadio Helmántico y el Municipal de Barreiro es superior a los 412 kilómetros que le separan por carretera. Ni la pompa ni el cuidado que tienen uno y otro son iguales. Aunque el medio millar largo de aficionados del Salamanca UDS trataran de que la diferencia entre ambos escenarios fuera la menor posible. «¡Juegas en casa!», se licuaron las gargantas en el momento exacto en el que el asturiano Ballesteros de la Rubia abriera la final de la fase de ascenso, que se decidirá el próximo domingo en el estadio Helmántico con ventaja en el marcador del conjunto albinegro tras el 0-1 cosechado en la ida gracias a un tanto de Fassani a la hora de partido.

Que el campo de Barreiro esté impecablemente cuidado no compensa sus dimensiones, ligeramente más estrecho, pero sobre todo más corto que el rectángulo de juego de la carretera de Zamora. Y eso condicionó, y mucho, el arranque del partido del conjunto de Chiapas. Al once sabido de carrerilla albinegro le costó cogerle el aire al partido; y eso le dio alas al segundo filial del Celta de Vigo para poner muy cara la eliminatoria. El Gran Peña, por mucho que su presidente en su carrusel de declaraciones de la semana diciendo que con jugar bien le valía, no es una comparsa. Y antes de que la final sumara un cuarto de hora de juego disputado ya había tenido ocasiones de gol para haberse puesto por delante de manera clara. Para empezar, con un zapatazo de Tarensi por banda izquierda, que Jon Villanueva despejó a puro huevo. Y, después, con una acción providencial de Miguelto, que mandó a córner una mala acción ofensiva del Salamanca UDS, que los niños del Gran Peña leyeron a la perfección para plantarse en un abrir y cerrar de ojos en el área albinegra. El pase de la muerte que sirvió Óscar Gil tuvo, de verdad, todas las hechuras de gol.

A base de sustos, el Salamanca UDS se vio en la obligación de dar un paso adelante, por mucho que Amaro pidiera a sus compañeros calma. El conjunto de Chiapas se presentó de verdad en el partido con una soberbia acción personal de Caramelo, que con un reverso ganó la línea de fondo y lanzó un centro envenenado al primer palo, que Fassani no pudo cazar.

El ariete charrúa tuvo dos acciones más calaras que esa. La primera, apenas cuatro minutos después, tras un centro a la olla de Souley desde tres cuartos de campo, que Vila mandó a córner como buenamente pudo. También acabó en saque de esquina un minuto después la acción más clara charra de la primera mitad, en la que el meta gallego se empleó a fondo para despejar el remate en semifallo, pero tremendamente ajustado hecho por Fassani.

Expulsión de Rivera justo antes del descanso

No tuvo ninguna acción de gol más el Salamanca en el último cuarto de hora, ni tampoco el Gran Peña. Pero, sin embargo, el partido y puede que la eliminatoria estuviera en esos instantes; ya que Rivera se autoexpulsó en una acción intrascendente con Mati en el centro del campo por sacar el codo a paseo. Y como consecuencia de ello, el Salamanca UDS jugó los 45 minutos siguientes con un jugador más.

Chiapas, tan poco amigo de hacer modificaciones en el descanso, sustituyó a Mati por Pablo. Que fue un hombre por hombre y mensaje de tranquilidad al equipo en busca de un resultado que permitiera abordar el choque del Helmántico con mayor tranquilidad. Para empezar, Diego Benito pudo asomarse por primera vez en todo el encuentro a la frontal del área y sacarse de esa exquisita zurda un zapatazo que buscó la escuadra sin disimulo. Más arriba se le fue un remate más o menos desde la misma posición rondando la hora de partido. Entre medias de una acción y otra, el segundo filial del Celta se aculó sobre su portería sin disimulo; porque tenía más que ganar que perder. Y ni con esas le bastó. Pues Alvarito encontró una rendija entre la tela de araña de nueve jugadores de campo para dejar a Fassani mano a mano con Vila, al que superó en primera instancia con una bellísima vaselina que se estrelló en el poste. En el rechace el charrúa no perdonó y puso, merecidamente, al Salamanca UDS por delante en el marcador.

Con el marcador a favor, el Salamanca UDS no especuló y buscó que la renta en el marcador fuera mayor. Y tuvo ocasiones para haberlo hecho en justicia. Especialmente clara fue la doble ocasión que tuvieron Fassani y Espina en sus botas. La obsesión por hacer el segundo tanto y dejar la eliminatoria resuelta del todo aceleró al Salamanca UDS en la recta final del partido en la toma de decisiones y eso le pudo costar muy caro al conjunto blanquinegro, que se salvó del empate primero por un fuera de juegos de Fuentes -que las cámaras de televisión revelaron que no eran- y luego con un Souley inconmensurable sacando un remate a bocajarro en la línea de gol.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios