22 abril 2021
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Valencia, la plaza que más cuesta para los salmantinos

Juan del Álamo finiquitó en 2016 una racha de 29 años sin puerta grande para un salmantino en Fallas. Una de las ferias que más se le resistió a Salamanca. En veinte años, 11 corridas de toros y tres orejas

18 mar 2021 / 19:45 H.

Once de las últimas veinte ferias de Fallas de Valencia hubo al menos un torero salmantino en los carteles, sin embargo el triunfo, en la que es la primera cita de primera categoría de la temporada, se ha resistido: apenas cuatro orejas. La primera para Juan del Álamo en la novillada de 2011, un año después de su debut en este coso. Entre los matadores quien abrió la lata en los festejos que van de siglo fue Javier Castaño, tras una extraordinaria faena a un toro de Adolfo Martín (2012), mientras que el triunfo más contundente lo firmó el propio Juan del Álamo con la puerta grande que logró, tras conseguir un trofeo de cada uno de los toros de Zalduendo, en 2016. Una tarde en la que compartió cartel junto a Iván Fandiño y Joselito Adame, y en la que se registró la última participación de un espada de Salamanca en el coso de la calle de Játiva. Aquel triunfo no le valió siquiera para volver. En ninguno de los tres años siguientes hubo toreros salmantinos en la cartelería. Luego ya llegó el virus que dinamitó la feria del año pasado, que fue suspendida dos días antes de su estreno. La suspensión de urgencia, que se decidió la noche del 10 de marzo de 2020 hasta una “fecha más conveniente”, se ha prolongado más de un año. La cartelería de esta edición, que de no ser por el coronavirus se hubiera estado celebrando estos días, esta vez ni siquiera llegó a salir a la calle. Por segundo año consecutivo la pandemia se ha llevado por delante la primera gran cita taurina de la temporada.

Con virus ahora y sin él antes, suman ya cinco años sin toreros salmantinos en las Fallas. La puerta grande que sudó y saboreó Juan del Álamo en 2016 no le sirvió para volver en ninguno los tres años siguientes y previos a la covid-19. Solamente le valió al torero mirobrigense para frenar una racha de 29 años sin una puerta grande para un torero salmantino en Valencia. El último en conseguirlo había sido El Niño de la Capea en la feria de 1987. Aquel 18 de marzo, el maestro Capea, compartiendo cartel junto a José María Manzanares y Paco Ojeda (se colgó el cartel de ‘No hay billetes’ en la taquilla’), logró cortar una oreja a cada uno de sus toros, con los hierros de Torrestrella y El Torreón.

En lo que va de siglo siete matadores aparecieron ‘colgados’ en la cartelería de la feria de Fallas, el primero fue Javier Castaño, que debutó con una corrida de toros de Ana Romero (13 de marzo de 2002), apenas un año después de haber tomado la alternativa, y el último en hacerlo fue el citado Juan del Álamo, el 14 de marzo de 2016, la tarde de su puerta grande. Ellos dos son los diestros salmantinos que más han actuado en Fallas y en Valencia: cinco tardes toreó Javier Castaño (cuatro como matador y todas en Fallas, además de una novillada más en la feria de Julio de 2000 en la que, cuando iba lanzada su trayectoria, resultó lesionado en un tobillo, lesión que marcó la primera causa que le llevó a que se frustrara la alternativa anunciada ya en aquel momento en septiembre en la Feria de Salamanca). Por su parte, Juan del Álamo protagonizó tres tardes en Valencia, las tres en Fallas, dos como novillero (2010 y 2011). Además, entre ellos El Capea participó en dos corridas de toros (2005 con Jandilla, y 2008 con toros de su ganadería) además de una novillada; los mismos que Eduardo Gallo (Las Ramblas y Adolfo Martín en 2007 y 2013 respectivamente en festejos mayores) y una novillada fallera. Una corrida cada uno torearon Juan Diego (Martín Lorca, 2004) y López Chaves (Puerto Frontino, 2008). Javier Valverde, con dos novilladas, una en la Feria de Julio (2001) en la que cortó una oreja y otra en Fallas (2002). Además, Juan Siro (22 de junio de 2007) y Alejandro Marcos (7 de mayo de 2016) completan la nómina de los últimos nueve diestros salmantinos que han pasado por el coso de la Calle de Xátiva en las dos últimas décadas, donde se resistió más que nunca ese primer triunfo que siempre sirvió para encarrilar y potenciar cada temporada.

El Viti, un rabo a un toro de Barcial

Antes de Juan del Álamo, el último gran triunfo en Valencia para un salmantino lo había protagonizado Capea el 18 de marzo de 1987 cortando dos orejas en un coso en el que también conoció el dolor de la cornada, como aquella que sufrió en las Fallas de 1974. Antes, El Viti había debutado en esta plaza en la Feria de Julio de 1961, año de su alternativa. Lo hizo en dos paseíllos sin triunfo y no volvió hasta 1964, año en el que se estrenó a lo grande en las Fallas cortando un rabo a un toro del hierro salmantino de Barcial (toreó con Litri y Manolo Herrero). En esta plaza actuó 34 tardes y paseó, además, 24 orejas, salió 8 veces por la puerta grande. Su última actuación aquí fue el 26 de julio de 1979 y desorejó a un toro de Juan Pedro Domecq.

Pasmoso, entre 10 ferias consecutivas de puerta grande

Los números de los hierros salmantinos de Garcigrande y Domingo Hernández son espectaculares en el coso de Valencia. Escenario en el que se estrenó lidiando tres toros en las Fallas de 2002 (Joselito, José Tomás y Miguel Abellán en el cartel que completaron tres astados de El Pilar) y al que no volvió ya hasta 2009, año en el que lidió su primer encierro completo. Además por partida doble: una novillada picada (Miguel Jiménez, Luis Miguel Casares y Rafael Castellanos) y una corrida de toros dentro de las mismas Fallas, ya con el primer gran triunfo, puerta grande para Ponce el día de San José (junto a Luis Francisco Esplá y Vicente Barrera) tras desorejar al quinto de la tarde. Esa fue la primera puerta grande que proporcionó un toro de Garcigrande y que se repetiría de manera consecutiva, y sin fallar una sola, hasta 2018. En total fueron trece toreros los que lograron con los toros salmantinos de estos dos hierros el pasaporte para salir en volandas del coso ché: Enrique Ponce (2009 y 2018), El Juli (2010, 2013, 2014, 2015, 2016 y 2017), José María Manzanares (2011 y 2012), Miguel Ángel Perera (2015), López Simón (2016 y 2017).

Encajado y templado muletazo de López Simón a Pasmoso, el toro indultado en Valencia en 2017. | TESEO
Encajado y templado muletazo de López Simón a Pasmoso, el toro indultado en Valencia en 2017. | TESEO

Entre todo ese rosario de faenas triunfales se incluye la de López Simón a Pasmoso (colorado ojo de perdiz y de 532 kilos) que fue indultado en Valencia el 19 de marzo de 2017, convirtiéndose así en el tercer astado premiado con el pañuelo naranja en esta más que centenaria plaza de toros (1859), declarada además Monumento Histórico Artístico en 1983. El triunfo con Pasmoso llegó después los hitos precedentes marcados por Gitanito, de Torrestrella (número 73, negro bragado y con 485 kilos), indultado por Dámaso González el 28 de julio de 1993; y Harinero (número 150, de pelo castaño oscuro chorreado, nacido en diciembre de 2001), de Fuente Ymbro, a quien le concedieron todos los honores tras la faena firmada por Miguel Ángel Perera el 18 de marzo de 2006.

Tras los aplastantes números de los hierros de Garcigrande y Domingo Hernández en las funciones celebradas en lo que va de siglo en Valencia aparece otra ganadería salmantina crucial para entender la historia de esta plaza, la del maestro Capea, con los diferentes hierros de la casa. En este escenario es en el que los murubes criados en Espino lograron sus principales triunfos en lidia a pie. No en vano, acumulan en este tiempo hasta nueve puertas grandes y varios trofeos al toro más bravo del serial. Cayetano, en 2008, fue el único torero a pie que logró desorejar a un astado del maestro, pero hasta cinco coletas salieron a hombros tras triunfar con esta ganadería: El Juli (2002), Vicente Berrera (2003), El Fandi (2010), El Cid (2011 y 2012) y Miguel Ángel Perera (2011). Le sigue con media docena de puertas grandes el hierro de Puerto de San Lorenzo y El Pilar, con cinco. Precisamente, de la ganadería de Moisés Fraile fue la corrida de la Feria de Julio en la que los tres toreros del cartel, César Rincón, El Juli y El Cid, abrieron la puerta grande el 20 de julio de 2005, tras repartirse siete orejas, logrando el mayor botín de todas y cuantas corridas de toros se han lidiado en Valencia con procedencia salmantina. Aquella tarde se le premió además con la vuelta al ruedo al tercero, Alambito, lidiado por Manuel Jesús ‘El Cid’.

Malagueño y Alambito

Son los dos toros salmantinos premiados con la vuelta al ruedo en Valencia de los 22 a los que se le ha distinguido con el pañuelo azul en los que va de siglo en este escenario. Alambito fue desorejado por El Cid el 20 de julio de 2005, mientras que Malagueño lució el hierro de Domingo Hernández, lo estoqueó El Juli el 19 de marzo de 2017 y también le cortó las dos orejas. Esos 22 astados pertenecen a trece ganaderías diferentes, entre las que sobresale la de Núñez del Cuvillo, con cuatro toros premiados (2014, dos en 2015 y 2018), seguida de tres novillos de El Parralejo y con dos toros: Jandilla, Luis Algarra y Cuadri.

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