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J.L.C.S.P. (I) y D.G.G. (D), al inicio del juicio en la Audiencia Provincial. LA GACETA
Los dos implicados en el incendio mortal de la calle Limón aceptan la pena tras una rebaja a menos de dos años de prisión

Los dos implicados en el incendio mortal de la calle Limón aceptan la pena tras una rebaja a menos de dos años de prisión

D.G.G. y J.L.C.S.P. han aceptado condenas de 1 año y 6 meses y 1 año y 3 meses, respectivamente, por el robo que originó el voraz fuego en el que murió una joven de 24 años, Seila. En ambos casos se estima la atenuante de drogadicción. El autor del fuego continúa en rebeldía

M. C.

SALAMANCA

Lunes, 8 de abril 2024, 11:32

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La primera fase del juicio por el incendio que en agosto de 2017 acabó con la vida de una joven de 24 años, Seila, en un piso de la calle Limón, en el barrio de Pizarrales, ha sido celebrada en la mañana de este lunes en la Audiencia Provincial de Salamanca.

Una vista que se ha prolongado apenas un cuarto de hora al conformarse los dos acusados, D.G.G. y J.L.C.S.P., con las penas solicitadas tras el acuerdo alcanzado previamente entre las partes: un año y seis meses de prisión en el caso del primero (al estimarse la atenuante de drogadicción y la agravante de reincidencia) y un año y tres meses en el caso del segundo (al concurrir tan solo la atenuante). En ambos casos han sido condenados tan solo por un delito de robo con fuerza en las cosas, único delito del que se les acusa, ya que el presunto autor del hecho principal, el incendio mortal, el rumano M.R.T., permanece a día de hoy en rebeldía.

Los dos acusados se han comprometido además a indemnizar a la empresa afectada por el robo en la cantidad solicitadas, 1.575 euros.

Por su parte, todas las partes han manifestado que no piensan recurrir la sentencia, de manera que ya es firme.

Tras la conformidad de ambos acusados con la rebaja dela pena (la fiscal solicitaba inicialmente dos años de cárcel para cada uno), la magistrada presidenta del tribunal ha dictado sentencia 'in vocce' (al momento), además de prevenir a los acusados de que aunque se puedan acoger a la suspensión de la pena, dadas las circunstancias de cada uno -se trata de una pena menor de 2 años, el primero se encuentra en tratamiento de desintoxicación y el segundo carece de antecedentes-: «Como ustedes vuelvan a delinquir no les espera otra cosa que la prisión», ha dicho.

Según relata la fiscal en su calificación provisional, los hechos se remontan al 16 de agosto de 2017. Entre las 06:00 y las 07:00 horas, los tres acusados se dirigieron a la calle Maldonado Ocampo en el vehículo de J.L.C.S.P. Una vez allí fueron a una caseta de obra propiedad de GECOCSA y, tras forzar la puerta, entraron y se apoderaron de dos radiales, una sierra y un disco de diamante entre otras herramientas, así como de una garrafa de gasoil de 30 litros y dos de gasolina de 20 cada una, todo ello tasado en un importe que ronda los 1.500 euros.

Con el material sustraído, se dirigieron a Pizarrales con ánimo de venderlo y obtener dinero para adquirir droga a la que eran adictos.

El mismo día, a las 14:15 horas, J.L.C.S.P. y el acusado declarado en rebeldía se dirigieron con la intención de vender las dos garrafas de gasolina a la vivienda situada en la calle Limón número 3. Allí se encontraban Seila -pareja del propietario de la casa- dos de sus hijos menores de edad y su madre.

J.L.C.S.P. y su acompañante intentaron convencer a la joven para que comprase la gasolina por 20 euros y como dudaba de que lo que le ofrecían fuera gasolina, para demostrárselo el declarado rebelde pidió a esta, dos vasos, vertió en cada uno parte del contenido de cada garrafa, derramándose combustible por el suelo, y a continuación con un mechero prendió fuego al combustible de los vasos. En ese momento, la llama prendió también el combustible derramado, se extendió a los bidones y produjo una deflagración e incendio que inmediatamente se extendió por la casa.

J.L.C.S.P. y su acompañante salieron de la casa llevando consigo a uno de los niños, pero Seila, su madre y el otro menor no pudieron salir y se metieron en el baño, lugar del que tras pedir ayuda fueron sacados el menor y la mayor de las mujeres, pero Seila perdió el conocimiento y falleció poco después por inhalación por monóxido de carbono.

A causa de los hechos, la madre sufrió intoxicación por monóxido de carbono y crisis de ansiedad.

Los daños en la vivienda ascienden a 57.000 euros, que fueron abonados por Mapfre al dueño de la casa y pareja de la fallecida.

Seila era madre de tres menores, de 6, 4 y 2 años.

El incendio y sus consecuencias, hechos cometidos solamente por el acusado que permanece a día de hoy declarado en rebeldía, están archivados provisionalmente antes de confirmarse la conclusión del sumario.

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