10 diciembre 2019
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Una ayuda cuando la carretera te arrebata a un ser querido

El Apostolado en Carretera de la Diócesis de Salamanca acaba de lanzar el servicio gratuito para ayudar a familiares de fallecidos y víctimas en accidentes

11 nov 2019 / 17:56 H.

Perder a un familiar en un accidente de tráfico de forma repentina es uno de los momentos más traumáticos que puede vivir una persona. El dolor es profundo e inmenso, se rompen en pedazos todos los proyectos de futuro y aparece la culpabilidad.

No es fácil atravesar el duelo cuando la carretera se lleva la vida de tu pareja, tu padre o tu madre o un hijo, por eso el nuevo equipo del Apostolado en Carretera de la Diócesis decidió poner en marcha un servicio gratuito, que acaba de comenzar a funcionar este mes de noviembre, para ofrecer acompañamiento en el duelo a todos esos familiares de fallecidos en accidentes y también a víctimas y heridos de tráfico.

“Se trata sobre todo de escuchar y dejar a esa persona que se desahogue. Que la persona llore, se exprese. Que saque de su interior toda esa rabia e impotencia. No juzgamos ni damos directrices. Importa la cercanía y los gestos y dar abrazo de calor sincero. En el acompañamiento es importante la empatía y desde esa escucha, asumir nosotros ese dolor y compartir el camino de la aceptación de la muerte”, explica el diácono permanente David González Porras, nuevo director del Apostolado en Carretera que ha impulsado este servicio de “acompañamiento espiritual” para dar “una atención personalizada a familiares y víctimas desde la Diócesis y la fe”.

“No es lo mismo un fallecimiento natural o por enfermedad, que esperabas, que por un accidente de tráfico. Se rasga el corazón y primero te culpabilizas a ti mismo y luego a la pareja si ha sido la muerte del hijo, lo que puede derivar en una ruptura del matrimonio. En tercer lugar, se descarga esa impotencia, responsabilidad y rencor en Dios”, explica David González, que reconoce que aunque “el dolor y sufrimiento siempre va a estar ahí, con el tiempo se va mitigando”. El proceso de aceptación de la muerte puede ser corto o largo, según la persona, y el objetivo es ir superando cada etapa para enfocar la vida de otra manera, volver a buscar otro sentido diferente a la vida, rehacer tu vida, conocer a otras personas y buscar otros objetivos.

“Aceptas la muerte y lo ves con otros ojos. Entiendes que tu vida tiene que continuar hacia un objetivo, dentro de la fe”, agrega el diácono, que se encarga de “poner sobre la mesa armas para que la persona busque la solución al problema, para sacar esas habilidades que puede tener la persona para buscar la salida”.

En este servicio la psicología se queda fuera salvo que la persona la demande, que en ese caso el Apostolado en Carretera también cuenta en su equipo con Carmen García, psicóloga y profesora en la Universidad de Salamanca.

Dónde acudir

Para solicitar este servicio gratuito de acompañamiento en el duelo se puede llamar al teléfono 655928836 o escribir al mail pastoralcarretera@diocesisdesalamanca.com. Se ofrece el acompañamiento el tiempo que necesite la persona.

Justicia ofrece asistencia psicológica si hay delito

En caso de haya delito en el accidente de tráfico, los familiares de las víctimas o víctimas pueden recibir asistencia psicológica gratuita en la Oficina de Asistencia a Víctimas de los Juzgados de la plaza de Colón. La persona que ocasiona el accidente y su familia no tienen derecho a este servicio.