19 septiembre 2020
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Segunda ola en Salamanca: positivos cada vez más jóvenes y hospitalizados de más de 75

La edad media de los nuevos contagios ha bajado varias décadas y se sitúa ahora en 34 años, pero los ingresos en el complejo hospitalario siguen siendo de avanzada edad

11 ago 2020 / 22:17 H.

Las estadísticas que maneja el Hospital de Salamanca confirman que la edad media de los nuevos contagiados de coronavirus ha bajado varias décadas respecto a la primera ola -en torno a los 34 años-, pero quienes pagan las consecuencias siguen siendo los mismos: todos los hospitalizados en el Complejo tienen más de 75 años.

Los datos dejan claro quiénes son el actual vector de nuevos contagios y quiénes son la población de riesgo, por lo que las autoridades sanitarias llaman al entendimiento entre ambos grupos de población.

A mediados del mes de julio la consejera de Sanidad de Castilla y León, Verónica Casado, informó de que la media de edad de los nuevos positivos en la Comunidad era de 56 años.

Dos semanas después, Fernando Simón actualizó los datos y declaró que la media de edad de los contagios en España bajó hasta los 45 años.

El virus sigue ‘rejuveneciendo’ día tras día y según los datos del propio Hospital de Salamanca -Microbiología es quien analiza todas las muestras PCR- los infectados salmantinos rondan ahora los 34 años de media. En concreto, durante los últimos días de la pasada semana la media de edad era de 34,28 años, y una mediana de 30 años.

Respecto a los datos del fin de semana -viernes, sábado y domingo- después de más de 1.000 pruebas PCR realizadas y un 9% de positivos, la media de edad fue de 39 años, aunque con un dato significativo: casi el 40% de los contagiados se agrupan entre los 15 y los 34 años. “La media de edad durante el brote era mucho mayor y estaba en torno a los 70 años, pero es que hablábamos de un tiempo de paciente distinto”, apuntan los especialistas.

En efecto, durante al brote solo se indicaba la realización de pruebas PCR a quienes sufrieran neumonía o un cuadro respiratorio lo suficientemente grave como para ser candidato a ingreso. Por debajo de ese listón se recomendaba el seguimiento domiciliario sin prueba diagnóstica. Ahora, en cambio, por cada positivo nuevo, se realizan pruebas a todos sus contactos estrechos: familiares o grupos de amigos, generalmente jóvenes, que pueden estar infectados sin saberlo. Estos jóvenes también se contagiaban durante el pico, pero no estaban diagnosticados.

En lo que no hay cambios es en el perfil de paciente en el que la enfermedad se complica. “La pasada semana, salvo un paciente de 50 años, todos los enfermos ingresados en el Hospital tenían más de 75 años”, confirman desde la dirección de Complejo Asistencial. Son cifras idénticas a las del peor momento de la pandemia. “La edad media de los ingresados en Medicina Interna durante los meses de marzo y abril fue de 72,8 años”, añaden.

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